Para moverse por Madrid de forma ilimitada ya no es necesario un abono mensual. La Tarjeta Turística de transporte público permite viajar sin restricciones en metro, autobús, metro ligero e incluso cercanías durante un número concreto de jornadas.
Como su nombre indica, está pensada para los turistas o personas que se encuentran en la capital solo por unos días. Por un precio de 10 euros, se puede recorrer toda la ciudad durante un día (zona A), coste que sube a 15 si es por toda la Comunidad (zona T).
Exprimir el día

La tarjeta es válida desde su primer uso hasta las 5:00 horas del último día en vigor, lo que permite apurar al máximo las visitas y aprovechar los servicios de transporte nocturnos. Es un título de carácter personal, por lo que no puede compartirse entre varios viajeros.
Para comprarla, basta con dirigirse a las máquinas expendedoras de cualquier estación de metro o cercanías, sin necesidad de reservas previas ni trámites adicionales. Se encuentra dentro de la modalidad de “Tarjeta Transporte Público Multi” y se debe elegir entre dos modalidades.
La zona A incluye únicamente la ciudad de Madrid, también con el metro hasta el aeropuerto, mientras que la zona T cubre toda la red de transporte de la Comunidad. Las tarifas van desde los 10 euros (un día en la zona A) hasta los 61 (7 días en la zona T).
Niños a mitad de precio

Los menores de 11 años tienen las mismas opciones pero el precio se reduce a la mitad, una ventaja que facilita el viaje en transporte público para las familias.
Además, tanto en niños como adultos, la tarjeta física no supone un coste extra y puede reutilizarse en futuras ocasiones. Basta con utilizar el mismo título y recargarlo en las máquinas con un nuevo bono turístico, billetes sencillos de Metro o de 10 viajes.
Transporte público también desde el móvil

Más allá de esta tarjeta turística, la Comunidad de Madrid está trabajando en un nuevo abono digital en el móvil. La idea es poder utilizarlo desde la aplicación “Mi Tarjeta Transporte”, simplemente acercando el teléfono al torno como si fuera la clásica tarjeta roja.
Según explica la Comunidad de Madrid, en los próximos seis meses, el abono personal también podrá digitalizarse y recargarse desde casa. Esto permite simplificar el día a día de los usuarios, quienes ya no tendrán que dirigirse a las máquinas ni estancos para realizar estas operaciones.