A partir de este lunes 7 de septiembre, los usuarios de la red de transporte público podrán volver a viajar con patinetes eléctricos y Vehículos de Movilidad Personal (VMP) a bordo de los trenes de Renfe, incluyendo los servicios de Cercanías, Media Distancia y Larga Distancia. Las únicas excepciones, por el momento, son Rodalies en Cataluña y Cercanías Euskadi, donde aún se mantiene la restricción.
El fin de la prohibición ha llegado casi tres años después de su implementación en el año 2023 y tras aprobación el pasado junio de un nuevo marco regulatorio a nivel estatal con respecto a la circulación de este tipo de vehículos. La normativa, que entrará en vigor el próximo 1 de octubre, incorpora sistemas obligatorios de identificación, registro y seguro para los Vehículos de Movilidad Personal.
Según Renfe, el levantamiento de la restricción busca principalmente facilitar los desplazamientos de las personas que utilizan este tipo de vehículos para completar el trayecto entre las estaciones ferroviarias y sus domicilios o sus centros de trabajo y estudios. Sin embargo, no cualquier patinete eléctrico está permitido, y Renfe ha establecido una serie de requisitos a fin de garantizar la seguridad en el interior de sus trenes.
Los requisitos que deben cumplir los patinetes eléctricos para acceder a los trenes de Renfe
Para poder acceder al vagón de un tren de Renfe con un patinete eléctrico o VMP, este debe estar homologado conforme a la legislación vigente y cumplir con los requisitos establecidos por la DGT, es decir:
- Estar inscrito en el registro de vehículos oficial de la DGT.
- Contar una placa o etiqueta identificativa visible (o, en su caso, una placa de matrícula). Debe corresponderse con una inscripción oficial, y si se comprueba que el vehículo está manipulado o deteriorado o que no se ajusta a la normativa podrá denegársele el acceso, aunque lleve etiqueta.
- Disponer de seguro obligatorio de responsabilidad civil en vigor.
- Contar, también, con un certificado de circulación como prueba de que está homologado y cumple con los requisitos técnicos.
Además, y aunque se cumpla la normativa de la DGT, no todo vale en el interior del tren. Renfe ha establecido una serie de condiciones obligatorias a las que deben atenerse quienes viajen con patinetes eléctricos o VMP:
- Los viajeros tendrán que transportar sus patinetes o VMP plegados y apagados.
- No podrán recargar sus baterías a bordo.
- Está prohibido situarlos donde puedan obstaculizar pasillos, puertas, salidas de emergencia o espacios reservados para personas con movilidad reducida.
La prohibición se mantiene en Metro de Madrid y en los autobuses de la EMT

El levantamiento de la prohibición por parte de Renfe solo afecta a sus propios trenes, pero no existe una regla única a nivel estatal para el acceso de estos vehículos al transporte público. Por ello, quienes pretendan hacer transbordos desde el Cercanías tendrán que tener en cuenta que llevar un patinete eléctrico en el Metro o en los autobuses de la EMT sigue estando prohibido.
En mayo de 2024, la Comunidad de Madrid decidió extender hasta 2027 la prohibición de acceder con patinetes y monociclos eléctricos a la red de transporte público regional. Esta restricción afecta:
- Tanto a las instalaciones como a los trenes de Metro de Madrid (incluyendo Metros Ligeros).
- A los autobuses de la EMT, interurbanos y urbanos de otros municipios.
- Al Tranvía de Parla.
- A los intercambiadores de Plaza de Castilla, Moncloa, Príncipe Pío, Plaza Elíptica y Avenida América.
La medida ya había entrado en vigor provisionalmente en octubre de 2023 tras la explosión de la batería de un patinete eléctrico en el interior de un tren de Metro en la estación de La Elipa.
Por el momento, y pese a la aprobación del nuevo marco normativo, el Consejo de Administración del Consorcio Regional de Transportes aún no ha revisado la prohibición. En 2027 volverán a analizarse las características y posibles riesgos vinculados a este tipo de vehículos para barajar el fin de la restricción en el Metro y el resto de medios de transporte integrados en la red madrileña de transporte público.