Del antiguo Centro Comercial de la Ermita del Santo quedan algunas paredes en pie y bastante escombro. Lo que un día fue el lugar de ocio, deportivo y cultural de esta zona entre Puerta del Ángel e Imperial, en su lugar, el Ayuntamiento de Madrid acaba de dar luz verde inicial a un nuevo barrio en el distrito de Latina con 530 viviendas, más de 15.000 metros cuadrados de zonas verdes, que en su mayoría ya estaba ahí.
De la nuevas viviendas 159 estarán sometidas a algún tipo de protección pública, lo que supone un 28% del total, aunque según la Ley estatal de Vivienda 12/2023 esto debería ser un 40%. El resto serán viviendas libres, distribuidas en edificios de 23 y 28 alturas pese a la oposición de los vecinos que califican este cambio como «pelotazo urbanísitico».
Un corredor verde de 60 metros hasta Madrid Río

Lo que se ha denominado como «corredor verde» por parte del Ayuntamiento, se traduce en una franja ajardinada de unos 60 metros de ancho que conectará el parque de la Ermita del Santo con el parque de Caramuel y, a través de nuevas calles peatonales, con Madrid Río. Esta “columna vertebral” verde funcionará como paseo y carril ciclista, integrando el nuevo desarrollo en el tejido existente y creando un itinerario continuo entre Latina, la ribera del Manzanares y, por extensión, la Casa de Campo y el futuro Paseo Verde del Suroeste.
En números, Ermita del Santo generará cerca de 11.000 metros cuadrados de áreas estanciales y espacios libres arbolados, a los que se sumarán 5.600 metros cuadrados adicionales de zonas verdes. lo cierto es que el centro comercial y el teatro que se ubicaban aquí ya estaban rodeados del parque caramuel y el parque de la Ermita del Santo.
Una plaza central nueva
Otro de los elementos clave será la gran plaza central que articulará el nuevo barrio. Esta plaza, rodeada de locales comerciales, terrazas y equipamientos, está pensada como nuevo centro de la zona. Esto era una de las grandes reclamaciones de los vecinos, ya que han perdido el supermercado y los restaurantes que resisitian en la Ermita, además del gimnasio con piscina y pistas de tenis.
El actual zócalo comercial del centro se mantendrá, pero se abrirá al exterior y se transformará en un centro urbano de proximidad, con fachadas a la calle y una oferta que combine supermercados, comercio diario y pequeños negocios de restauración. La idea es pasar del centro comercial cerrado y volcado en el coche a un tejido de comercio a pie de calle integrado en las rutas peatonales hacia el corredor verde y Madrid Río.
Calendario y próximos pasos
La Junta de Gobierno ha aprobado inicialmente el proyecto de urbanización, pero aún falta su tramitación completa: exposición pública, alegaciones, aprobación definitiva y, posteriormente, licitación y ejecución de las obras. La vicealcaldesa Inma Sanz ha subrayado que este paso “permite avanzar” hacia la transformación de la zona, aunque los plazos concretos dependerán de cómo se desarrollen los trámites y de la constitución efectiva de la junta de compensación entre los propietarios del suelo.
En paralelo, colectivos vecinales y algunos grupos de la oposición señalan retos pendientes para garantizar que la vivienda protegida se destine a residentes de la zona y a jóvenes, asegurar dotaciones públicas suficientes (colegios, centros de salud, instalaciones deportivas) y evitar que el nuevo barrio se convierta en una isla residencial de precio alto pese al discurso verde.