Más horas de luz, temperatura que se va templando y los árboles en floración, lo que también supone decir adiós a una hora de sueño. La madrugada del domingo 29 de marzo Madrid entra en el horario de verano y los relojes saltan directamente de las 2:00 a las 3:00. Ese día tendrá oficialmente 23 horas, pero a cambio las tardes se alargarán de golpe en la capital, el sol se pondrá aproximadamente una hora más tarde, pasando de rondar las 19:30 a acercarse a las 20:30, justo cuando la primavera empieza a notarse en la calle y el terraceo vuelve a ser la afición favorita de los madrileños.
Vuelve el cambio de hora, vuelve el debate

El cambio sigue la norma europea de realizar la transición siempre el último domingo de marzo, de modo que toda España (península y Baleares) pasará de UTC+1 a UTC+2 a la vez, mientras que Canarias lo hará de UTC+0 a UTC+1 (allí el salto será de la 1:00 a las 2:00).
La idea original de este sistema, implantado hace décadas, era ajustar los horarios a las horas de luz para ahorrar energía y sincronizar los ritmos de trabajo con el sol, aunque hoy el ahorro real está en discusión y el debate se ha desplazado hacia los efectos en la salud y el sueño. Lo que sí es seguro es que, a partir de ese domingo, en Madrid habrá más tiempo de sol por la tarde para paseos y deporte al aire libre, y que el cuerpo necesitará unos días para acostumbrarse a madrugar una hora antes entre semana.