El terraceo es una costumbre arraigada en nuestro modo de vida, y la practicamos con fervor y devoción. Nos vale cualquier sitio que tenga sombra y bebidas fresquitas, pero puestos a tomar algo, mejor hacerlo en las mejores terrazas de Madrid.

El Café del Nuncio es uno de esos sitios encantadores de La Latina que te reconcilia con Madrid. Su terraza a dos alturas, que recuerda a un bistró francés, lleva ocupando la travesía que da nombre al café desde 1980. Para sumar romanticismo, en el interior han mantenido la estética original con las clásicas columnas de metal y además hay un piano. Es el lugar perfecto para pasar la tarde en cuanto llega el buen tiempo.

Este local a orillas del Manzanares ofrece una de las vistas más únicas de la ciudad. La terraza de Café del Rio da una perspectiva del norte hacia el sur del skyline de Madrid: desde el faro de Moncloa hasta la Catedral de la Almudena, pasando por la Torre de España y el Palacio Real. El espacio tiene una terraza exterior en pleno Madrid Río, un salón moderno y diáfano y el mirador. La oferta gastronómica de Café del Rio ofrece desde desayunos a comidas y cenas y cuentan con un menú del día por 14€.

La espectacular azotea del hotel NH Collection Madrid Casa Suecia celebra el buen tiempo por todo lo alto. Con una decoración cuidada y unas vistas de impresión, esta terraza en pleno centro de la ciudad siempre tiene una oferta gastronómica fresca que nos pone los dientes largos.
El Jardín de Orfila

El Jardín de Orfila es un buen sitio para sorprender a alguien, primero porque está dentro de un palacete madrileño y segundo, por su terraza, que está al final del restaurante y no te esperas lo bonita que es. Es tan obviamente romántico que tiene un menú especial para enamorados durante todo el año. También puedes ir a tomar el té o el brunch.

El Colegio de Arquitectos de Madrid esconde un jardín interior con terraza donde el tiempo pasa volando entre cervezas y buena cocina italiana. Este sitio es un fetiche de los amantes de la arquitectura, siempre entusiasmados ante las modernas esculturas del patio, y un refugio verde oculto a plena vista.

Uno de los sky bar de moda. Cuenta con todo tipo de lujos y unas vistas 360º de la ciudad. Además, celebran un show inmersivo en el que te sentirás como en un viaje en un jet privado y podrás disfrutar de selecta carta de coctelería temática y de música en directo.

En la Gran Vía se encuentra esta terraza de vértigo con un pasillo de cristal que dispara la adrenalina porque está situada a 28 pisos de altura, lo que equivale a un total de 117 metros. Estas vistas panorámicas de Madrid no tienen parangón: son un espectáculo en sí mismas.
Restaurante Filandón
Filandón es un restaurante en el Pardo —buena excusa para pasear y conocer la zona— con un amplio jardín semicubierto y con mucho encanto. Cuentan con una parrilla, y muchos de los platos de la carta pasan por sus ascuas: pulpo, gambas y chuletón, entre otros. También hacen paellas que son más que un arroz con cosas.
La Catorce

La Catorce es el antiguo Osadía pero sigue siendo un hot spot entre las terrazas con vistas de Madrid. Situado en lo alto de Gran Vía, tienen desde brunch mañaneros hasta planes de copas y cócteles por la noche. Entre medias, y casi a cuaquier hora, sus tapas de croquetas y bikinis de ibérico trufado acompañan las cañas bien tiradas.

Es una de las mejores azoteas de Madrid. Sus vistas panorámicas quitan el hipo y entre nuestros planes top está dejar pasar las horas en una de sus tumbonas con un buen cóctel para refrescarnos.

Benares, que toma su nombre de una ciudad sagrada de la India, combina producto local de temporada y técnicas actuales, con elementos clásicos y recetas tradicionales del país, dando como resultado alta cocina asiática. Este restaurante llegó al distrito de Chamberí después de su éxito en Londres, donde tiene una estrella Michelin. Entre sus espacios destaca la terraza del patio interior, con un estanque rodeado de verde que es pura calma.
Florida Park

Doble combo de disfrute: terraza y parque. Porque sí, esta terraza está en medio del Retiro, así que este plan es una cita tanto con la hora del vermut como con la naturaleza. No se le puede pedir más a la vida.

Le Tavernier está en pleno corazón de Madrid, en la azotea del hotel INNSiDE by Meliá Madrid Gran Vía, las vistas del skyline son inmejorables. Sus más de 500 metros de terraza con alma marinera y sabor gallego son un oasis en el que tomar los mejores cócteles y compartir alguna ración con amigos. El plan perfecto para el buen tiempo.

Desde la novena planta del hotel NH Gran Vía Collection da la sensación de que podrías tocar el mítico Edificio Telefónica con solo alargar la mano. El dicho «De Madrid al Cielo» se materializa en este oasis de altura donde puedes mirar a los ojos a las estatuas que vigilan la arteria madrileña desde los tejados.

El patio del Palacio de Linares tiene nombre de mujer. Esta terraza parece sacada de tus mejores sueños: una gran palmera da sombra y cobijo, los cócteles son como para ponerles un monumento y la comida, fusión entre el Mediterráneo e Iberoamérica, está de toma pan y moja.

El rincón brasileiro de cabecera en Madrid ofrece delicias como feijoada y carnes procedentes de Brasil. El verde es el color que predomina en esta isla para descansar de la zona financiera de la capital. Se pasa el tiempo volando.

En la planta cuarta del centro comercial ABC Serrano se encuentra Torcuato, un restaurante diseñado por el interiorista Pepe Leal, que tiene terraza al aire libre y espacios en el interior. En su carta, tan ecléctica como su decoración, encontrarás toques japoneses, como nigiris; clásicos de la cocina española como el gazpacho y también tahine de cordero y cous cous.

Erigido como una de las azoteas más bonitas de la capital, con una posición privilegiada desde la que se contempla como en ningún sitio cómo palpitan las calles del centro. Es imprescindible quedarse el tiempo que haga falta para ver el atardecer desde esta terraza de Madrid.
La Cantina Matadero

La Cantina del Matadero es un restaurante ubicado en dentro del centro de arte Matadero de Madrid, contiguo a la Cineteca. Su terraza es especialmente atractiva, es un refugio perfecto para disfrutar de una comida o bebida al aire libre, especialmente durante los meses de verano, con sus plantas y luces cálidas y con carta que incluye gazpacho de sandía y ensaladas frescas. Es un lugar ideal para relajarse tras un paseo por Madrid Río. Además, su interior industrial y las gradas convertidas en asientos le dan un toque cinematográfico único.

Los metros que separan Ella Sky Bar del cielo nos dejan ver cómo los edificios icónicos y anónimos de Madrid se amontonan como en una foto de familia. Esta una de las mejores terrazas de Madrid para tomar algo y sin renunciar a las vistas. La carta de Ella es moderna, pero sin estridencias, sabrosa y fresca: risotto de boletus con foie, ceviche de mar con leche de tigre, carrillera de ternera con puré de patata, secreto ibérico… y postres de lo más goloso.

El Jardín de Arzábal está pegado al Museo Reina Sofía y su terraza es una de las más apetecibles de Madrid tanto en invierno, porque está cubierta en parte, como en verano, para huir del calor. Su carta se adapta a las temporadas, se definen como “cocina de mercado y culto al producto”, aunque sus croquetas de jamón ibérico y leche de oveja son perennes.
El Patio de Atocha se encuentra dentro del Hotel CoolRooms Palacio de Atocha, rodea la piscina y lo decora una fuente que añade romanticismo a este espacio rodeado de plantas. Una de las ventajas de esta terraza de Madrid es que la cierran con cristales abatibles, así que es un buen lugar para refugiarse de las temperaturas extremas que a veces hay en la capital.

Allí donde Diana lanza sus flechas, se encuentra esta espectacular terraza en plena Gran Vía. Aquí podrás disfrutar del llamado «Menú Explorer» que ofrece diferentes posibilidades para elegir un entrante, un plato principal, un postre o café. La bebida se encuentra incluida en el ticket.