Más de cinco mil pisos van a dejar de estar disponibles para alquiler en Madrid: el fondo de origen candiense Brookfield, según ha publicado El Economista, está en proceso de comprarle a otro fondo, Blackstone, 47 edificios que albergan unos 5.300 pisos en la capital –además de medio centenar de ellos en la vecina provincia de Guadalajara–.
Para garantizar la rentabilidad de la compra –que tiene un coste, según el medio económico, de 1.300 millones de euros– la única vía es «ir vendiendo los pisos uno a uno». La venta de estos inmuebles por parte de Blackstone, por cierto, entra dentro de su estartegia de desinversión.
Esta operación, en consecuencia, supondrá la retirada de los pisos del mercado del alquiler en Madrid, un mercado que, según los últimos datos del Índice Inmobiliario de Fotocasa, «ha consolidado su posición como uno de los más dinámicos y tensionados del país al inicio de este 2026»–.
No hay más que atender al precio medio del alquiler, que ha vuelto a batir récords con una cuantía de 21,59€/m² –como referencia, la media nacional se encuentra en 14,38 euros/m²–.
Un mercado tensionado: barrios casi un 20% más caros de un año a otro

El informe de Fotocasa apunta a que la «escasez crítica de oferta y la pujante demanda están reconfigurando el mapa de la vivienda madrileña». El ejemplo más extremo de este escenario en la capital se puede encontrar en Sanchinarro (Hortaleza), el barrio donde más ha subido el alquiler en este último año.
Como señalaba nuestra compañera Elena Francés, de un año para otro por el mismo piso de tres habitaciones ahora se pagan casi 250 € más. Allí, la combinación de factores como otra venta a un fondo de inversión –que ahora ofrece alquileres que pueden superar los 1.800€ por estancias que tienen que ser inferiores a 11 meses– o la buena consideración del barrio por sus comunicaciones, servicios y cierta exclusividad ha hecho que el precio se dispare.