La calidad del aire en Madrid alcanza estos días niveles especialmente críticos debido a un cóctel de factores que han puesto en alerta tanto a las autoridades como a los expertos en salud pública. El episodio de contaminación, notificado por Madrid Salud y reforzado por recomendaciones de servicios de emergencias, coincide con la llegada de la masa de aire africano cargada de polvo en suspensión y con las consecuencias directas del incendio junto al vertedero en Colmenar Viejo sufrido ayer en la región.
Desde primeras horas de la mañana de ayer, el índice de partículas en suspensión (PM 10 y PM 2,5) se sitúa en valores «malos» o «desfavorables», muy por encima de los límites recomendados por la OMS y las autoridades europeas. A este episodio de calima se suma la densa nube de humo y partículas generada por los incendios que se reparten por el país, que sigue provocando problemas de respiración y molestias a los habitantes de la zona norte y municipios adyacentes. Las masas de aire y polvo alcanzan concentraciones de hasta 50 microgramos/m³ y en la zona este de la región ha empeorado con respecto a ayer.
Recomendaciones cuando la calidad del aire es mala en Madrid
Por ello, el 112 y el Área de Salud Pública advierten de forma clara: se recomienda evitar la actividad física al aire libre, especialmente deporte o ejercicio intenso en parques, calles y gimnasios exteriores y utilizar mascarilla si fuera necesario. Esta indicación va dirigida fundamentalmente a los grupos más vulnerables: personas con enfermedades respiratorias o cardiovasculares, embarazadas, niños menores de seis años, mayores de 65 años y quienes sufran alergias o asma. Para la población general, sugieren reducir cualquier exposición prolongada al aire exterior, optar por el transporte público y, si es posible, permanecer en espacios interiores ventilados solo cuando el aire esté libre de partículas contaminadas por humo de incendio.

En los barrios y municipios afectados directamente por la humareda del incendio, el 112 da instrucciones concretas: mantener puertas y ventanas cerradas, apagar equipos de aire acondicionado que tomen aire del exterior, y evitar salir salvo en caso de urgencia. Las autoridades insisten también en alejarse de la zona del incendio, seguir las directrices de los equipos de emergencia y estar atentos a síntomas como dificultad para respirar, tos persistente o irritación ocular. Ante cualquier síntoma, recomiendan acudir al centro de salud más cercano.
Más allá de las recomendaciones inmediatas, asociaciones ecologistas como Ecologistas en Acción y expertos en salud pública reclaman una respuesta más ambiciosa y planificada ante la creciente frecuencia de episodios de ozono y partículas en Madrid, agravados en verano por las olas de calor, la sequía y los incendios forestales. Mientras tanto, la propia administración autonómica mantiene informada a la ciudadanía con partes horarios a través de la web oficial de calidad del aire y canales de emergencia.