En San Isidro se comen rosquillas de santo sí, pero además el cocido se ha colado este año como un evento más. Dentro de la programación oficial de las fiestas figura una degustación gratuita del tradicional cocido madrileño, organizada por el Ayuntamiento como homenaje gastronómico al patrón.
La degustación tendrá lugar el 15 de mayo, de 14:30 a 16:30, en la Plaza Fuente del Trébol, un espacio abierto donde es fácil montar largas mesas, colas organizadas y todo el ritual de “cocido popular” al aire libre. La entrada es libre y no hace falta inscripción previa, aunque la organización suele recomendar llegar con tiempo para asegurarse plato.
Cómo es la degustación de cocido

Lo que se ofrece es un cocido madrileño al uso, preparado en grandes ollas y servido en formato ración, pensado para comer de pie o en mesas corridas, como en las verbenas clásicas. Dependiendo de la logística, puede que se presente en un solo vuelco (mezclando caldo, garbanzos, verduras y carnes) o simplificado para agilizar el reparto.
El cocido madrileño se ha convertido con los años en uno de los grandes emblemas de la gastronomía capitalina: garbanzos (a menudo de Fuentesaúco), verduras, morcillo, chorizo, tocino, gallina, puntas de jamón y algún que otro secreto de cada casa. Tradicionalmente se sirve en tres vuelcos (caldo con fideos, garbanzos y verduras, y por último las carnes).
San Isidro es el contexto perfecto para este guiño culinario: mientras en la Pradera se baila chotis y se beben limonadas, en otros rincones de la ciudad se reivindica el recetario madrileño a base de guisos, rosquillas y gallinejas.