Dice la tradición que la costumbre de comer rosquillas en las fiestas de San Isidro se debe a la tía Javiera, una pastelera del siglo XIX que probablemente era de Fuenlabrada y que se popularizó por lo exquisitos que estaban sus pasteles.
Las clásicas son las tontas, listas, de santa Clara o francesas, pero desde hace dos años hay una nueva, la del Año Santo o de San Isidro, que está cubierta de chocolate.

La Mallorquina es la primera parada cuando hablamos de tradición y pastelería en Madrid. Llevan preparando las rosquillas de San Isidro en todas sus versiones desde hace más de un siglo y su tamaño es algo más grande que el de las que suelen vender en otros establecimientos. Este año han sumado la rosquilla de chocolate para unirse a Siempre seremos pequeños.

Casa Mira es donde los madrileños llevan comprando turrón desde 1842. Pero también venden pastelería tradicional y artesanal de lo más variada y eso significa que, cuando se acerca mayo, las roscas del santo también formen parte de su carta. La rosquilla especial del 2024 es de chocolate blanco, frambuesa y Petazetas.
En Viena Capellanes las rosquillas se llevan preparando exactamente igual que desde el día en que abrieron sus puertas, aunque su tamaño es algo más pequeño. Durante esta época, suelen tener una oferta en opción de desayuno o merienda que incluye tres rosquillas (a elegir entre tontas, listas, de santa Clara o francesas) y un café o infusión. También las puedes comprar en paquetes de 16 o 24 unidades.

El pastelero de la Reina María Cristina de Habsburgo empezó a preparar las rosquillas de El Riojano en 1855. Hoy tenemos suerte de que sus productos no son exclusivos de la realeza y entre ellos están sus rosquillas, las cuales puedes comprar para llevar o tomar en la pequeña cafetería con la que cuenta la confitería. Su apuesta novedosa para este San Isidro 2024 es una rosquilla con sabor a piruleta.
Horno de San Onofre

El Horno de San Onofre lleva desde 1972 endulzando la vida de los madrileños, su clave es elegir bien el producto: azúcar de caña, almendra marcona de Alicante y alejarse lo más posible del sabor industrial.
Desde mediados de abril en Manacor tienen todos los tipos de rosquillas de San Isidro en producción en sus hornos para surtir a las ocho pastelerías que tienen repartidas por Madrid. Desde el año pasado a las tradicionales, listas, tontas, francesas y de Santa Clara se le suma la rosquilla de San Isidro, o del Año Santo, que va cubierta de chocolate.
La Duquesita

La Duquesita es también una institución del dulce en Madrid y como tal no podían faltar las rosquillas de San Isidro en su carta. Cada año, además de las clásicas, sacan una edición especial con una receta única que forma parte de la iniciativa de Madrid Dulce de acercar este postre a los niños. En esta ocasión lleva avellana, chocolate Gianduja y barquillo, está rematada con frambuesa y albaricoque.
VAIT

La pastelería VAIT lleva más de 30 años vendiendo productos gourmet en Madrid. Las rosquillas de San Isidro, especialmente las de limón, destacan entre su gran variedad de postres elaborados de forma artesanal. Su textura jugosa no deja indiferente.