Un concierto donde la música no solo se oye, sino que se ve: esta es la premisa de FLOW, la experiencia inmersiva que se podrá vivir solo hasta el 19 de abril en la céntrica Friedenskirche de Madrid (Pº de la Castellana, 6): entradas a la venta aquí.
El viaje de FLOW: música y luz en el curso del río Moldava
Además de un espectáculo de videomapping, FLOW es un viaje poético y audiovisual. La experiencia sigue el curso del río Moldava, partiendo de la famosa obra homónima del compositor Bedřich Smetana. La música sinfónica se combina con poesía, electrónica y proyecciones de luz que dialogan con la arquitectura de la iglesia.
El espectáculo inmersivo traza un recorrido en siete etapas que siguen el curso del río. El viaje arranca con Los manantiales, un comienzo poético que evoca el nacimiento del Moldava con el Canto de los espíritus sobre las aguas de Goethe. Continúa A través del bosque, donde la música orquestal dibuja el paisaje mientras los ritmos electrónicos recrean el movimiento entre la maleza. El recorrido da paso a La celebración en la orilla, un estallido de alegría con vibrante música folclórica.
El tono cambia en Noche mágica, un interludio onírico con ninfas que bailan bajo la luna al son del arpa. La calma se romperá con Rápidos, un tramo turbulento de luces cambiantes y potentes drops electrónicos. De ahí se pasa a El orgulloso Moldava, donde la música fluye entre proyecciones de los vastos paisajes que rodean el río. El gran final cierra la experiencia con la desembocadura del río en el Elba, como celebración de la fuerza imparable de la naturaleza.
De la música clásica a la electrónica: un viaje para todos los públicos

La banda sonora que acompaña FLOW permite que El Moldava de Smetana se entrelace orgánicamente con dinámicos drops propios de la música electrónica, a lo que se suma una sugerente coreografía de luces, sensible a la intensidad de los beats. Lejos de ser un concierto clásico convencional, la propuesta fusiona la herencia de la música sinfónica con la innovación digital.
De esta manera, FLOW desafía la idea de que la música clásica es solo para entendidos, presentando un formato que invita a la curiosidad y a la exploración sin barreras donde melómanos de todo tipo pueden encontrar un espacio común. En resumen, un plan ideal para disfrutar en familia o con amigos.
Qué esperar de FLOW en Madrid

Aunque FLOW se ha presentado en otras ciudades europeas, como Liverpool, Ginebra o Marsella, la filosofía de PROJEKTIL, el colectivo de artistas detrás de la propuesta, hace que cada espectáculo sea irrepetible, creando un diálogo directo con la arquitectura de cada espacio.
En Madrid, el lienzo es la Friedenskirche, en cuyo interior hay instalados proyectores de alto rendimiento, adaptados a cada rincón del edificio. El resultado parece mágico: techo y paredes desaparecen, transformando por completo la percepción del espacio.
