Madriz existe, pero no solo en el plano conceptual o en el argot madrileño, sino como región, pero no en España. En el norte de Nicaragua es donde se ubica el departamento de Madriz. Aunque lo primero que te imaginas cuando conoces el dato es que hasta aquí llegó un conquistador madrileño en pleno siglo XVII y le puso este nombre en honor a su ciudad, como ocurre en muchos casos, la realidad de que esta zona de Centroamérica se acabara llamando así, no es culpa de un español.
Irónico o no, Madriz fue parte durante siglos de la extensa Nueva Segovia antes de consolidarse como departamento propio en 1936. El nombre le fue dado en honor al presidente nicaragüense de origen mexicano, José Madriz, y se estableció Somoto como su capital. No se sabe por qué se decidió que la bandera coincidiera con los colores de la de Francia, pero sabiendo la historia de la capital de España con el país vecino, el guiño queda claro. Así es como la región de Madriz fue independiente antes que la Comunidad de Madrid, que no nació hasta 1983, cuando se separó de la antigua Castilla la Nueva.
Madriz, la de verdad
La población originaria de esta diversa región es la chorotega, llegaron a estas tierras moviéndose a través de los ríos Choluteca y Guasaule, para luego convertirse en punto de encuentro entre culturas indígenas y comerciantes aztecas. Los chorotegas llamaban a la zona Tepesomoto ―aludiendo a un ave exótica y a la montaña cercana― antes de que se la conociera como Madriz.

San Isidro no es su patrón y tampoco celebran la verbena de La Paloma, pero cerca del día de la Almudena en Madriz se celebra su constitución el 11 de noviembre, llenando sus calles de ferias, actividades culturales y exposiciones históricas.
El territorio madricense, que no madrileño, se caracteriza por su clima fresco y su espectacular mosaico de serranías, mesetas y llanuras. Es decir, que los madriceños, los de Nicaragua, también pueden compartir la experiencia de ir a la sierra el fin de semana, como los de España. Las zonas más visitadas son la Reserva Natural Tepesomoto-La Patasta y el famoso cañón de Somoto, uno de los paisajes geológicos más conocidos del país.
El departamento es atravesado por el río Coco, que frente al humilde Manzanares, el nicaragüense es de tal importancia que está dentro del primer Geoparque Mundial de la UNESCO de Centroamérica. Además, el «correcaminos» o «alma de perro» habita esta área, convirtiéndolo en un lugar muy atractivo para los aficionados a la ornitología.
Los gestos de unión entre ambas regiones son escasos y las comparativas tienen poco sentido. Para empezar porque la Comunidad de Madrid es 7 veces más grande —8,028 km² frente a 1,708 km²— que el departamento de Madriz, pero no deja de ser anecdótico que la pronunciación que los madrileños le dan a su ciudad tenga su propio lugar en el mundo, pero tan poco que ver con la capital de España.