La Comunidad de Madrid se prepara para un brusco viraje meteorológico que pondrá fin al calor sofocante y dará paso a un ambiente sustancialmente más fresco. Según los pronósticos de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), la región experimentará un descenso de las temperaturas máximas que rozará los diez grados en cuestión de 24 a 48 horas, una transición térmica provocada por la entrada de una masa de aire atlántica mucho más fría y húmeda que desplazará a la masa de aire subtropical cálido e inestable instalada sobre el centro peninsular.
El cambio de escenario romperá con la tónica de valores rozando o superando los 38 ºC-40 ºC en la capital y el sur de la región. Hacia el fin de semana, se espera que las máximas en el área metropolitana se contengan en el entorno de los 26 ºC a 28 ºC, ofreciendo un alivio notable a los madrileños.
El fin de las noches tropicales

Esta caída paulatina de los mercurios se reflejará también en los valores nocturnos: las mínimas darán un tregua a las noches tropicales, situándose por debajo de los 18 ºC y facilitando el descanso en el interior de las viviendas.
Junto al bajón térmico, la AEMET advierte de que el choque entre la masa de aire fresco entrante y la acumulación de calor previa desencadenará episodios de inestabilidad en forma de tormentas y chubascos en diversos puntos del territorio madrileño, especialmente intensos en el área de la Sierra de Guadarrama y la cuenca del Henares. Las autoridades de protección civil recomiendan seguir la evolución de las predicciones oficiales para adaptar la planificación de actividades al aire libre ante posibles avisos por rachas fuertes de viento o precipitación intensa.