Mientras en la superficie las cosas parecen discurrir con normalidad, bajo nuestros pies el metro de Madrid continúa transformándose en el servicio que será en un futuro cada vez menos lejano: de ello da cuenta la reciente unión de los dos frentes de excavación entre Comillas y la futura estación de Madrid Río con la llegada de la tuneladora Mayrit, que ha excavado bajo el Manzanares y la M-30.
Se trata de «uno de los avances más significativos desde el inicio de las obras de ampliación de la Línea 11 de Metro», señala el Gobierno regional al respecto, tras el que quedan unidas ambas márgenes del río bajo la M-30 y la construcción del gran eje diagonal del suburbano alcanza su ecuador.
La maquinaria con la que se ha llevado a cabo esta operación de alineación de ambos extremos de la excavación –denominada cale–, procede de Alemania, cuenta con tecnología de última generación y se está empleando en las obras desde el pasado 26 de marzo: desde entonces ha excavado 1.116 metros, a razón de unos 15 metros diarios de media, que equivale al 21% de lo previsto.
El futuro mapa del Metro de Madrid

Con la ampliación de la línea 11 el mapa del Metro de Madrid se transformará significativamente, enlazando Cuatro Vientos y Valdebebas mediante un corredor que facilitará los desplazamientos entre el suroeste y el nordeste de la Comunidad de Madrid.
Una vez esté construida, en su tramo norte ganará seis nuevas estaciones de Metro en diferentes barrios:
- Mar de Cristal. Tendrá conexión con las líneas 4 y 8, bajo la calle Arequipa.
- Ifema-Cárcavas. Junto a la ampliación del recinto ferial.
- Intercambiador de Valdebebas / Ciudad de la Justicia.
- Hospital Enfermera Isabel Zendal.
- T4 – Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas. Estará conectada con la línea 8.
- Valdebebas Norte. Cerca del futuro centro comercial Valdebebas Shopping, el más grande de la región.
Sin embargo, en otros barrios en los que tener una parada de metro es una demanda histórica, como es el caso de Las Águilas (en Latina), el trazado del proyecto de la Comunidad de Madrid no la contempla. No ha sido la única tensión entre vecindario y Gobierno regional a lo largo del proceso: en 2023 la presión vecinal logró modificar el proyecto para evitar la tala de árboles.