La última Encuesta de Calidad de Vida y Satisfacción con los Servicios Públicos del Ayuntamiento deja un hecho definido en datos: los distritos donde más se han abaratado los alquileres son también algunos de los que acumulan más quejas y peor nota global.
La encuesta municipal, realizada por el Ayuntamiento entre el 19 de septiembre y el 30 de octubre de 2025, incluye 8.593 entrevistas, unas 400 por cada uno de los 21 distritos, y pregunta por calidad de vida, problemas del barrio y satisfacción con los servicios públicos. Se trata de un estudio telefónico y online con muestreo estratificado por distrito, edad y sexo, que permite comparar resultados distrito a distrito y seguir la evolución desde 2006 en aspectos como limpieza, seguridad, movilidad o vivienda.
Los distritos con más quejas… y los alquileres que bajan
En la parte baja de la tabla de satisfacción aparecen Puente de Vallecas, Villa de Vallecas, Vicálvaro y Tetuán, todos con una nota de 7,4, por debajo de la media aunque todavía en notable. Son zonas donde los vecinos señalan con más frecuencia problemas como la vivienda, el coste de la vida, la inseguridad o el estado del espacio público, y donde la percepción de que el barrio “ha empeorado” en los últimos años es más alta que en distritos del norte.
En paralelo, los datos del Índice Inmobiliario de Fotocasa sobre el mercado reflejan que en 2025 los precios del alquiler han caído precisamente en varios de estos distritos: Puente de Vallecas registra un descenso del 5,2%, Villaverde del 8,4%, Latina del 5% o Fuencarral‑El Pardo del 5,4%, mientras que en Madrid capital el ajuste medio ha sido del –0,6%. Barajas, otro de los distritos con menor renta y donde la satisfacción es más moderada, lidera las caídas con un –13,7%, al tiempo que se sitúa entre las zonas más baratas para alquilar junto a Moratalaz, Villa de Vallecas o el propio Villaverde.

La brecha norte‑sur se consolida
En el extremo contrario, Salamanca, Chamartín, Barajas y Hortaleza encabezan la satisfacción con notas de 8–8,1, a pesar de figurar también entre los distritos con alquileres más caros de la ciudad. Sus vecinos señalan menos problemas de limpieza, seguridad o servicios y valoran mejor la oferta de transporte, zonas verdes o actividades culturales, lo que refuerza una brecha norte‑sur que la propia encuesta viene reflejando desde hace años.
El resultado dibuja una ciudad donde pagar menos de alquiler no siempre se traduce en vivir mejor, al contrario los distritos que se han abaratado son también, en muchos casos, los que concentran más quejas vecinales y menor satisfacción con el barrio. Una conclusión que el Ayuntamiento admite como reto: los datos, subrayan las fuentes municipales, deben servir para orientar inversiones y políticas públicas allí donde la factura del alquiler es algo más baja, pero la sensación de calidad de vida aún va por detrás.