Madrid es una ciudad descentralizada hacia el norte, en parte gracias a la forma de la M-30 que sirve como frontera psicológica, pero también porque en el norte ha estado el núcleo empresarial, y como bien explica Edu Saz, arquitecto especializado en el sector inmobiliario: «ha sido una zona más deseada para vivir y con unos precios generalmente más altos».
Esto ha creado un desequilibrio histórico en la capital entre la parte más septentrional y rica y una zona sur, que a pesar de estar más cerca del centro de la ciudad, siempre ha sido más humilde, y también más accesible para las clases trabajadoras. Sin embargo, este fenómeno se está desdibujando por momentos.
El “desbordamiento” a los barrios del sur de Madrid
Edu Saz nos habla de este fenómeno que en inglés se conoce como Spillover que ocurre cuando el exceso de demanda de vivienda con respecto a la oferta que hay en el centro de la ciudad y que acaba distribuyendo a la gente hacia la periferia. En el caso específico de Madrid al desaparecer la barrera física de la M-30 gracias al Madrid Río, los barrios del sur han sido los primeros en vivir este proceso de gentrificación. Puerta del Ángel, Los Cármenes, San Isidro o Usera están absorbiendo gran parte de esta búsqueda de viviendas porque los precios de las casas aquí solían ser más bajos, aunque cada vez se están acercando más a las cifras de la otra orilla del Manzanares.
A la vez estos barrios están viviendo pequeños «desbordamientos» porque como explica Edu Saz: «Madrid ha crecido por vías principales, por ejemplo en el sur tienes la calle General Ricardos, las casas de esa vía principal suelen ser de mejor calidad constructiva, frente a las del interior del barrio que suelen ser de peor calidad». Entonces las casas más buscadas suelen ser las de estas calles largas principales que son el eje de la zona, y donde además hay mejores conexiones de transporte público.
Este fenómeno no tiene visos de parar en un futuro cercano, en palabras de Saz: «el foco en Madrid, no solo europeo, sino internacional, cada vez es más gente se quiere mudar aquí» y la oferta de viviendas no suple la cantidad de demanda, ni siquiera con los nuevos desarrollos urbanísticos como Los Berrocales, Madrid Nuevo Norte u otros que se han construido al sureste de la capital.
