La red de Cercanías Madrid afrontará desde este mismo sábado una nueva oleada de alteraciones en el servicio debido a las diversas obras de infraestructura que se desarrollan de manera simultánea en varios puntos clave de la región. Los trabajos previstos obligarán a cortar la circulación nocturna entre Atocha y Chamartín, dejarán sin trenes temporalmente el tramo serrano entre Cercedilla y Los Molinos, y provocarán interrupciones venideras en el estratégico túnel de Sol.
La primera gran afección tendrá lugar durante las madrugadas del 22 y 23 de agosto. Las obras en la infraestructura de la estación de Chamartín obligarán a interrumpir parcialmente la circulación de trenes entre las 00:30 y las 7:30 horas, afectando directamente al recorrido por el túnel de Recoletos de las líneas C-2, C-7, C-8a y C-8b. Aunque la estación de Recoletos permanecerá abierta al público, la circulación estará severamente limitada, operando únicamente dos trenes hasta las 7:30 horas.
La sierra con alteraciones en los trenes durante dos semanas

En paralelo, desde este sábado 22 de agosto y hasta el próximo 5 de septiembre, el servicio ferroviario de la línea C-8b quedará totalmente suspendido entre las estaciones de Cercedilla y Los Molinos. El motivo de este parón ininterrumpido de catorce días responde a los trabajos de renovación de los postes de la catenaria en la cabecera de la estación de Cercedilla. Para garantizar la movilidad de los usuarios, Renfe habilitará un servicio alternativo de autobuses con hasta 38 expediciones diarias de lunes a viernes y 36 durante los fines de semana.
El calendario de actuaciones también contempla afecciones a finales de mes asociadas a la implantación del nuevo esquema de vías en la estación de Atocha. Durante los fines de semana del 29 y 30 de agosto, así como del 5 y 6 de septiembre, se cortará el túnel de Sol entre Atocha y Nuevos Ministerios. Durante estas jornadas, los trenes de las líneas C-3 y C-4 establecerán su cabecera provisional en Atocha, mientras que los convoyes de las líneas C-4a y C-4b finalizarán su trayecto en Nuevos Ministerios.
A todas estas interrupciones puntuales se suma que, al menos hasta el 28 de agosto, las líneas C-2, C-7, C-8a, C-8b y C-10 continuarán operando con modificaciones estructurales en sus frecuencias y trazados habituales. Ante este complejo escenario operativo, las autoridades recomiendan a los viajeros consultar los canales oficiales de Renfe y planificar sus desplazamientos con antelación.