Lleva desde 1977 acercando, de la mano de la Asociación de Libreros de Lance de Madrid, ejemplares raros, primeras ediciones, incunables (que datan de los inicios de la imprenta) y manuscritos originales a curiosos, coleccionistas y amantes de los libros y este año no será la excepción: la Feria del Libro Antiguo y Ocasión de Madrid ya tiene fechas para volver al paseo de Recoletos este 2026.
La de este año, su edición número 48, se celebrará entre el 30 de abril y el 17 de mayo a lo largo del tramo comprendido desde Cibeles hasta llegar a la altura de la calle Almirante. En ella participarán 37 librerías especializadas de diferentes puntos del país: Madrid, Barcelona, Sevilla, Pamplona, Granada, Salamanca, Zaragoza, Huesca y Valencia.
La variedad y calidad de los ejemplares que se pueden encontrar en sus casetas es uno de sus principales atractivos y reclamos, que la han convertido –en palabras de la presidenta de la asociación, María José Blas Ruiz– «en la feria más importante de España en esta especialidad».
Su catálogo, en efecto, cuenta con miles de ejemplares: desde ediciones económicas por solo 1 € hasta volúmenes de segunda mano y descatalogados, primeras ediciones firmadas, incunables, manuscritos originales, grabados, mapas, ediciones raras, periódicos y revistas, cómics, coleccionismo de papel y libros de ocasión y saldo.
La ilustración de esta edición de la Feria del Libro Antiguo

El encargado de ilustrar el cartel de este año ha sido el vallisoletano Juan Berrio –a quien, por cierto, entrevistamos hace unos años con motivo de su libro cuaderno de frases encontradas–. Como novedad, este año ha dibujado dos versiones del cartel: con una abuela y un abuelo ojeando, junto a su nieto y nieta respectivamente, un libro de la Editorial Calleja, a modo de guiño y homenaje a sus 150 años de historia.
«Qué mejor manera de proyectar los libros y la lectura hacia el futuro, sin olvidar la tradición de la que venimos, que dibujar a un niño que descubre el mundo de los cuentos», explica Berrio. Su inspiración para la paleta de colores del diseño, añade el artista, es un equilibrio entre un tipo de cartelismo de los años 50 y una tonalidad alegre que remite a la estación en la que se celebra esta edición primaveral de la feria.