El Ayuntamiento de Madrid ha decidido aflojar el protocolo que durante los últimos veranos dejaba a miles de personas sin su principal refugio verde en plena ola de calor. El Retiro y el resto de parques históricos tendrán desde ahora umbrales de cierre más altos y una gestión diferenciada que, según los cálculos municipales, permitirá que el parque abra alrededor de un 20% más de días al año –o, visto al revés, que se cierre un 20% menos.
El protocolo que se aplicaba hasta ahora combinaba tres variables meteorológicas: viento, temperatura y humedad, a partir de los datos de la AEMET. Con ellas se definían cuatro niveles de alerta (verde, amarilla, naranja y roja) y, en el peor de los casos, la alerta roja implicaba el cierre total del parque para evitar riesgos por caídas de ramas o árboles.diario.
El problema es que los umbrales eran muy conservadores y se basaban en previsiones con 24 horas de antelación. Si se estimaban rachas de viento entre 40 y 55 km/h se activaba la alerta naranja; si se superaban los 55 km/h, la roja y el cierre. Eso llevó a situaciones muy criticadas, como que El Retiro cerrara durante varios días en plena Feria del Libro o en episodios de mucho calor sin viento fuerte real, simplemente porque el protocolo lo exigía aunque la previsión no se cumpliera después.
Las asociaciones vecinales han denunciado que en un solo año se llegó a cerrar el parque más de 40 días de los 93 que dura la primavera entre mayo y agosto, restando a la ciudad uno de sus principales refugios de sombra justo cuando más falta hace.
Qué cambia en el nuevo protocolo

La Junta de Gobierno ha aprobado un nuevo modelo de gestión de parques frente a meteorología adversa, con dos grandes movimientos:
- Se aprueba un protocolo específico para El Retiro y otros cinco parques históricos (El Capricho, Fuente del Berro, Quinta de los Molinos, Quinta de Torre Arias y El Parque del Oeste).diario.
- Se aprueba otro protocolo diferenciado para Juan Carlos I, Juan Pablo II y el Parque Lineal del Manzanares, que en la práctica nunca llegarán a cerrarse y solo verán restringidas ciertas zonas ante viento extremo.diario.
En el caso de El Retiro y los parques históricos, el cambio clave está en los umbrales de viento que activan las alertas. La alerta naranja pasa a decretarse con previsión de rachas de entre 45 y 60 km/h, frente al rango anterior de 40‑55 km/h. La alerta roja, que supone el cierre del parque, se activará a partir de 60 km/h, cinco kilómetros por hora por encima del límite vigente hasta ahora (55 km/h).diario.
Además, en los parques del segundo grupo (Juan Carlos I, Juan Pablo II y Lineal del Manzanares) la alerta roja solo se activará con rachas iguales o superiores a 75 km/h, un umbral claramente pensado para situaciones excepcionales.diario.
El Ayuntamiento también ha ajustado la forma de interpretar las previsiones: se tendrá más en cuenta la climatología de la última hora antes de la apertura y se evaluará la situación de cada recinto de manera individual, en lugar de basarse únicamente en predicciones de 24 horas. Esto debería evitar cierres por pronósticos que luego no se cumplen.
Menos cierres, mismo objetivo de seguridad

La vicealcaldesa Inma Sanz y el alcalde José Luis Martínez‑Almeida han insistido en que el cambio no busca relajar la seguridad, sino adaptarla a la evidencia recogida en los últimos años. Con los datos técnicos sobre cómo se comporta el arbolado, han concluido que se puede elevar ligeramente el umbral de viento sin aumentar el riesgo para los visitantes, y que eso permitirá mantener abiertos los parques más días en verano.
Según Almeida, con la modificación del rango de viento “El Retiro abrirá un 20% más de días al año o cerrará un 20% menos, según se mire”. La medida se aplicará inicialmente en este parque, pero el Ayuntamiento prevé singularizar los protocolos del resto de recintos históricos para que cada uno tenga su propia pauta en función de sus características.
El área de Medio Ambiente también ha acordado otras mejoras prácticas, como abrir los accesos a la biblioteca municipal de El Retiro y al Florida Park media hora después de reabrir el parque tras un cierre, en lugar de las dos horas que marcaba la norma anterior. Además, se ha encargado a una empresa externa el estudio del arbolado del Retiro para valorar si es posible zonificar el parque y evitar cierres en bloque: la idea sería clausurar solo las áreas más expuestas en caso de alerta roja.diario.