En un mundo donde es difícil distinguir entre si un vídeo que ves en redes sociales es IA o algo real, no es complicado entender porque el disco de vinilo aumenta sus ventas, especialmente entre la gente joven.
Ahora Madrid recupera una de sus grandes fiestas melómanas: la Feria Internacional del Disco regresa al Pabellón de Convenciones de la Casa de Campo los días 9 y 10 de mayo de 2026, con decenas de expositores llegados de medio mundo y miles de vinilos únicos esperando nuevo dueño. Para los coleccionistas, es la cita marcada en rojo en el calendario, porque se pueden encontrar primeras ediciones, tiradas descatalogadas, promos imposibles y joyas que rara vez asoman en tiendas convencionales, reunidas en un solo fin de semana.
Madrid será una de las paradas de un circuito que en 2026 pasa también por Barcelona (1–3 de mayo) y Bilbao (16–17 de mayo), consolidando la capital como uno de los epicentros del coleccionismo de música en formato físico a nivel nacional.
Qué te vas a encontrar: vinilos de todo el mundo

La Feria Internacional del Disco cuenta con en torno a 120 stands de sellos, tiendas, distribuidores, coleccionistas privados y feriantes especializados venidos de España, Reino Unido, Alemania, Holanda, Estados Unidos y otros puntos de Europa. En sus mesas se mezclan vinilos nuevos y de segunda mano, primeras ediciones, discos descatalogados, maxisingles de club, lotes de promos, CDs, cassettes y todo tipo de memorabilia (pósters, entradas antiguas, revistas, fanzines, camisetas o ediciones de prensa).
Evidentemente todos los estilos musicales tiene su espacio: rock clásico, punk, metal, soul, jazz, funk, electrónica, indie, hip hop, bandas sonoras o música experimental, con secciones específicas dedicadas a rarezas locales y a prensajes extranjeros difíciles de ver en España. Para quienes buscan una aguja concreta en un pajar –ese LP que falta para completar una discografía, una portada alternativa japonesa, una tirada limitada numerada–, este es el tipo de feria donde las posibilidades de éxito se disparan.
No solo hay material antiguo, también acuden sellos pequeños y tiendas que trabajan tiradas cortas de artistas actuales, reediciones cuidadas y lanzamientos en vinilo de bandas que apenas llegan a la gran distribución. Es, por tanto, una oportunidad tanto para revisar el pasado como para descubrir escenas que ahora mismo se están moviendo en el underground.