Los mejores restaurantes de Madrid son desde pequeños tabernas de barrio hasta exclusivos restaurantes con estrellas Michelin, pasando por restaurantes centenarios y calles, como Ponzano, que son el epicentro de las nuevas propuestas culinarias.
Madrid está lleno de lugares brillantes para comer y beber. Por eso hemos elegido los 50 mejores restaurantes que todos los madrileños (y no madrileños) deberían probar al menos una vez en la vida. Este artículo no es otra cosa que una foto general (muy ambiciosa y por supuesto, incompleta) del estado natural de la gastronomía de Madrid.
1. Osa
En una ciudad en pleno estallido gastronómico, como es Madrid, a veces se diluye la identidad que la hacía diferente. Osa es una mirada hacia dentro que ha traído frescura entre tanto intento de casticismo forzado. Primero por su ubicación, en la ribera del Manzanares, alejada del meollo culinario, donde recupera una casa con jardín típica de una colonia madrileña.
Después por sus sus elaboraciones. No pretenden ser lo más innovadores, podrían definirse como clásicos. Utilizan técnicas francesas —como el rillete (similar a confitar) de conejo— y producto nacional, con guiños locales, como el pan de Clan Obrador.
Calle de la Ribera del Manzanares, 123 (Moncloa – Aravaca)
2. La Tasquita de Enfrente

Este restaurante diminuto es un bastión de la alta cocina en Madrid con 2 soles Repsol. La Tasquita de Enfrente lleva 25 en la calle Ballesta y pasó de ser una casa de comidas a una propuesta única cuando se hizo cargo Juan López Bedmar, hijo del primer propietario, apasionado de la cocina que ahora ha dado el testigo a Nacho Trujillo.
Muchas de sus propuestas no suman más de tres ingredientes y los platos tradicionales están a la orden del día, lo que no impide que en su menú degustación nos encontremos con mezclas tan incomparables como el tartar de salchichón, el raor con tirabeques o la ensaladilla con quisquillas.
Calle de la Ballesta, 6 (Centro)
3. Mami Tacos

En Malasaña se encuentra una birriería mexicana en la que no reservan sitio y en la que tendrás que hacer cola si vas un fin de semana. Con tacos de birria de res por menos de 3€, servidos con su jugo y salsas caseras, Mami Tacos hace una apuesta ultraespecializada que eleva el nivel de la comida callejera de Madrid. Detrás están Patricia Villanueva y Gabriela Vázquez, madre e hija que recrean los sabores familiares de México en un local de mesas altas y ambiente informal. Además del taco estrella, merece la pena probar la quesadilla Gringa, la Mulita crujiente o la panceta al pastor de La gordi.
📍 Calle de San Andrés, 31 (Malasaña)
4. Sala de Despiece

En Sala de despiece la apuesta es clara. No es raro que cada vez más restaurantes consagren su propuesta gastronómica a la apuesta visual: si es fotogénico, la gente querrá venir a hacerle fotos y en segunda instancia a probarlo. Hay veces en las que la fotogenia no trasciende el plato y otras en las que es una consecuencia natural de la calidad. A este segundo grupo pertenece la Sala de Despiece, que se hizo grande en Ponzano y tras el confinamiento su segundo local al lado de Gran Vía. Materia prima, creatividad y puesta en escena.
Calle de Ponzano, 8 y 11 (Chamberí) y calle de la Virgen de los Peligros, 8 (Centro)
5. Montia

Montia renació en 2022 tras cerrar por un incendio y ya renovado recuperó su estrella Michelin. Ellos se definen como recolectores y agricultores de aquello que cocinan, y se nota en su carta, que cambia con las estaciones, pero siempre mantiene un lado «salvaje». El viaje hasta San Lorenzo de El Escorial está más que justificado para probar sus callos y además es buena excusa para visitar el monasterio (otra vez).
📍 Calle Juan de Austria, 7 (San Lorenzo de El Escorial).
6. Mawey Taco Bar

No nos da miedo decirlo: aquí encontraras algunos de los mejores tacos de todo Madrid. Pero es que tampoco se les da nada mal el guacamole, el aguachile y otras maravillas de la gastronomía mexicana que solo pueden mejorar acompañadas de una michelada hecha en casa. Y eso también lo hacen.
📍 Calle de Olid, 6 (Chamberí)| Calle San Bernardo, 5 (Centro) | Calle Manuel de Falla 3 (Majadahonda)
7. Lana

Lana es el proyecto de los hermanos Narváiz, tras muchos años trabando en hostelería. El restaurante es un homenaje a su origen argentino, y el nombre hace referencia a un ritual, es la forma de preparar cada uno de los productos.
Hay un estudio casi milimétrico basado en las raíces familiares, en el respeto a la tradición gastronómica argentina y en la calidad del producto. Una oportunidad de probar uno de los mejores restaurantes de carne de Madrid.
Calle de Ponzano, 59 (Chamberí)
8. Museo Chicote

Hay un local en Madrid cuyas paredes son historia viva y que, a su vez, innova cada día. Un sitio que aúna ese ambiente de pasado y presente en plena Gran Vía madrileña. El mítico Museo Chicote, que lleva desde los años 30 recibiendo a lo más granado de la sociedad española (e internacional).
Calle de Gran Vía, 12 (Centro)
9. Saddle

Con una estrella Michelín y dos soles de la guía Repsol, uno se empieza a hacer una idea del nivel de cocina del que se puede disfrutar en Saddle. Un entorno de lujo con una oferta culinaria que no se queda atrás, mezclando recetas clásicas y contemporáneas que permiten degustar desde un solomillo Rossini hasta un plato de callos.
Calle Amador de los Ríos, 6 (Chamberí)
10. Brutalista

En Brutalista dicen tener espíritu de taberna de barrio y de mercado. Estos expertos en hacer escabeches han llamado la atención de cocineros y expertos a pesar de su corta andadura. Su cocina tiene toques de platos típicos de caza, como la codorniz, con algo de cocina asiática, como el temaki Oliviere, y algún clásico que nunca falla, como el gazpacho. Además, sus precios son bastante ajustados, y con tres franjas de precio diferentes.
📍Calle Juan Álvarez Mendizábal, 34 (Argüelles)
11. Bākkō
El chef Sergio Monterde (ex Kappo, Zuara o Sr. Ito) lidera Bakko, un restaurante japonés de autor en el que conviven nigiris, ostras aliñadas, gyozas de carabinero y tatakis hechos al milímetro. Con una barra de solo 8 plazas y brasas que marcan la diferencia, la experiencia se completa con una bodega de más de 300 referencias dirigida por Rosalía Caamaño. Un local íntimo y cuidado al detalle que ya apunta a convertirse en uno de los grandes japoneses de Madrid.
📍 Calle de López de Hoyos, 9 (Centro)
12. El Invernadero

El mejor restaurante vegetal de 2024 del mundo está en Chamberí. Aunque el verde es el protagonista de sus platos, sus recetas son en la mayoría de los casos omnívoras. La estacionalidad es crucial para sus recetas y un pilar fundamental del restaurante.
Con una estrella Michelin y dos Soles Repsol, este espacio destaca por su menú degustación, que puede disfrutarse en dos formatos: la mesa del chef, donde el comensal vive una experiencia de showcooking en directo, o la mesa privada en la sala, para una experiencia más íntima.
📍Calle de Ponzano, 85 (Chamberí)
13. Lur
La juventud y el talento de su cocinera, Lucía Gutiérrez, es lo primero que sorprende de este restaurante de Legazpi que en poco tiempo ha captado la atención mediática. Aunque su corta edad —del restaurante y de ella— está respaldada por Miguel Gutiérrez, padre de Lucía, que antes regentaba el restaurante Kándida, en este mismo lugar y ahora les apoya en este proyecto. En Lur hacen énfasis en una cocina de largas cocciones y producto de temporada, por lo que la rotación de platos es constante.
📍 Calle de Bolívar, 11 (Legazpi)
14. Restaurante Xiongzai

El famoso restaurante chino del garaje de plaza de España nos rompió el corazón cuando cerró. Pero siempre podemos consolarnos con el conocido como ‘el Winnie’ por usar al personaje de Disney en su decoración. Sus platos de auténtica comida china rara vez sobrepasan los 4€ o 5€, así que con un billete de los pequeños tienes de sobra.
📍 Calle San Leonardo, 3 (centro) y calle de la salud, 8 (centro)
15. Asturianos
Los mexicanos afincados o de paso por Madrid que peregrinan hasta sus locales para sentir que comen como en casa lo confirman. En Takos al Pastor puedes degustar sus ‘takos’ desde algo más de 1€ y quesadillas a bajo precio. La cola en la puerta es perenne desde que abren hasta que cierran en sus dos establecimientos, pero aseguramos que la espera merece la pena.
📍 Calle de la Salud, 13 (Centro)
19. Terracotta

No hace falta preguntar por el concepto que vertebra un restaurante como Terracotta porque el ojo atento la adivina: el artesanado atraviesa cada pequeño elemento. Los platos, por ejemplo, están hechos a mano.
Lleva abierto desde 2021 y le ha valido ese tiempo para consolidarse como uno de los mejores restaurantes del barrio de Salamanca. Y lo han hecho con una carta artesanal (como no podía ser de otra manera) que varía casi a diario.
Calle de Velázquez, 80 (barrio de Salamanca)
20. Lakasa
La carta de Lakasa cambia con las estaciones y se adapta a lo que ofrezca el mercado, por eso entre sus platos desde noviembre están los calçots, mientras que en verano apuestan por el bonito.
Cesar Martín está al frente de este restaurante que se mantiene en un equilibrio en el que el producto es excelente, pero el precio medio no es prohibitivo. Esto los ha hecho reconocidos tanto en la vida real como en Instagram, donde son muy activos y han desarrollado su lado más divulgativo.
Plaza Descubridor Diego de Ordás, 1 (Ríos Rosas)
21. Doppelgänger

Samy Alí, cocinero mitad madrileño y mitad sudanés con nombre de boxeador, ha abierto Doppelgänger, aunque antes regentaba La Candela Restó hasta el momento en el que (tras conseguir una estrella Michelín) decidió cerrarlo.
Una buena forma de acercarse a este novedoso restaurante es la siguiente: cuando nos llegó la cuenta esperábamos que el precio fuese de 70€ por persona y finalmente fueron 30€. La carta varía y al sentarte a la mesa, te van sacando directamente todos los platos (lo único que te preguntan es si hay algo que no te gusta o si tienes alguna alergia).
Calle de Santa Isabel, 5 (Mercado de Antón Martín)
22. Haramboure

Haramboure se ha consolidado como uno de los mejores restaurantes de la ciudad gracias a su enfoque en la bistronomie, una propuesta que combina alta cocina con un ambiente accesible y acogedor.
Liderado por el chef Patxi Zumárraga, cuya trayectoria incluye prestigiosos restaurantes como El Bulli y The Fat Duck, y Patricia Haramboure, experta en atención al cliente, este restaurante destaca sus recetas vasco-francesas, utilizando ingredientes frescos y de proximidad, como verduras de caseríos vascos y pesca de bajura del Cantábrico. Su carta, que cambia regularmente según la temporada, incluye platos innovadores como las pencas rellenas de tartar de ventresca o el foie con trufa. Además, su parrilla alimentada con diferentes maderas añade un toque ahumado a sus preparaciones.
Calle Maldonado, 4 (barrio de Salamanca)
23. La Bola

Dos motivos por los que el cocido de La Bola es tan conocido: se prepara durante más de 4 horas a fuego muy lento y sobre carbón de encina y en los clásicos pucheros de barro, en los que también sirve. Dentro de los pucheros se introducen los ingredientes en crudo: garbanzos, agua de Madrid, tocino, patata, chorizo y se lleva al carbón, donde se va cocinando, tiempo durante el cual se van rellenando periódicamente los pucheros con caldo.
📍Calle de la Bola, 5 (Centro)
24. Gofio
Aunque cerró temporalmente, Gofio volvió a abrir sus puertas en un nuevo espacio más amplio, donde ha recuperado su estrella Michelin, gracias a su «canariedad máxima» en sus propias palabras. Su cocina, liderada por el chef Safe Cruz, combina la tradición y modernidad de la gastronomía canaria como pocos saben hacerlo, al menos en Madrid.
📍Calle del Caballero de Gracia, 20 (Centro)
Caja de Cerillas
El catalán Enrique Valentí se ha adentrado en la oferta gastronómica madrileña con Caja de Cerillas, un restaurante con ambiente de casa de comidas de toda la vida. Su carta apuesta por una cocina tradicional y honesta, con tapas como la anchoa casera, cóctel de langostinos y una tajada de bacalao rebozado que homenajea a Casa Labra. Su atmósfera íntima, diseñada por las interioristas Las2Mercedes, con revestimentos de madera, los platos de cuchara, guisos y postres caseros elevan la tradición castiza. Los platos son generosos, así que se recomienda ir en grupo y pedir para compartir.
📍 Calle Donoso Cortés, 8 (Chamberí)
26. Casa Kike

Casa Kike es una fiel representación de que una posible clave del éxito es hacer bien lo que se lleva haciendo toda la vida. Sin más pretensiones y sin más grandilocuencia. Parroquianos recurrentes, cantantes internacionales que peregrinan hasta aquí o críticos nacionales que intentan desentrañar los secretos de su rabo de toro. La mejor forma de medir la calidad de Casa Kike, sin embargo, es visitándolo (y probando su bacalao al pil pil).
Paseo de los Melancólicos, 43 (Imperial)
27. Bichopalo

Bichopalo nació en el Mercado Barceló, el lugar se le quedó pequeño y salió de su crisálida para instalarse en Ponzano. En Bichopalo la oferta es fácil de explicar: un menú degustación que varía cada cierto tiempo (pero que mantiene pinceladas autorales), mezcla de tendencias culinarias y un producto de primerísima calidad.
Calle de Cristóbal Bordiú, 39 (Chamberí)
28. DiverXo

Diverxo apenas requiere presentación: un restaurante cuyo propietario ha sido considerado el mejor chef del mundo, que siempre está en primera plana y que es el único restaurante madrileño que ha entrado en una lista de los mejores restaurantes del mundo. No es que sea un restaurante al que ir antes de morir, es que es un restaurante en el que quedarse a vivir.
Calle del Padre Damián, 23 (Cuzco)
29. Jardín de los Duques
El Jardín de los Duques es un restaurante con un ubicación nada convencional: las antiguas caballerizas de un palacio isabelino, junto al Palacio Real, en pleno Madrid de los Austrias. Bajo la dirección del chef Manuel Arenilla, ofrece una carta que reinventa la tradición madrileña con productos de temporada y platos como cochinillo, las croquetas de jamón ibérico más cremosas, torreznos y pescados de lonja, todo en el entorno de un elegante jardín en pleno centro.
Calle de la Bola, 6 (Centro)
30. Batch

Batch es uno de los puestos más interesantes del Mercado de Vallehermoso. Aquí, además de vinos naturales, elaboran sus propios fermentos, así es tienda y a la vez un pequeño restaurante con menú degustación. El fermentista Nacho García, y el cocinero Daniel Vare decidieron incluir en su carta una amplia variedad de vinos naturales desde que abrieron su puesto del mercado. Lo cierto es que además de esos packs de fermentos y vinos (que también venden online) su cocina ha ido ganando relevancia, hasta ser su gran atractivo.
📍 Calle de Vallehermoso, 36 (Mercado Vallehermoso, puesto: 47-48)
31. El Pedrusco de Aldealcorvo
El Pedrusco de Aldealcorvo es un asador castellano en Chamberí donde la especialidad son los asados de cordero lechal y cochinillo en horno de leña centenario, siguiendo el recetario tradicional. Pero no solo bordan los asados, de entrante tienen manjares como los torreznos de panceta ibérica, la morcilla segoviana, la ensaladilla con vinagre de membrillo y las sopas de ajo renovadas.
El menú degustación incluye platos como croquetas de huevo frito, pulpo a la brava y su reconocida tarta de queso con Galmesano y queso azul de Valdeón. Todo esto explica que sea uno de los restaurantes favoritos del crítico e influencer Alberto de Luna.
Calle de Juan de Austria, 27 (Chamberí)
32. Casa Lucio

Un clásico de Madrid. Poco más se puede decir que no se haya dicho de Casa Lucio, donde se han reunido monarcas, presidentes de todo el mundo, artistas, deportistas y hasta astronautas. Según el tabernero que da nombre al negocio, muchas son las ocasiones en las que le han ofrecido una estrella Michelín, pero siempre las ha rechazado porque las verdaderas estrellas ya estaban sentadas en su local. Si no lo has probado todavía, los huevos estrellados son una obligación. Casi, casi como visitar el Vaticano y no hacer cola para la Capilla Sixtina.
Calle de la Cava Baja, 35 (La Latina)
33. Casa Julián de Tolosa

No hay que irse muy lejos de Casa Lucio para encontrar otro de los mejores restaurantes de Madrid. Un templo de la buena carne donde gustar sabrosos chuletones a la parrilla. Tanto que Forbes los llegó a catalogar como los mejores del mundo. Pero su historia se remonta a los años 50 del siglo pasado, en el municipio guipuzcoano de Tolosa, lo que le convierte en uno de los primeros asadores vascos de los que se tiene noticia. En la actualidad, tiene dos locales en la capital.
Calle de la Cava Baja, 18 (La Latina) y calle de Ibiza, 39 (Ibiza)
34. La Maruca

Si hablamos de clásicos, en esta lista no podría faltar la Maruca. Pertenece al mismo grupo que La Primera, La Bien Aparecida y Cañadío, que hace unos años fue nombrado el mejor restaurante de España para comer tortilla de patata. La Maruca es un fenómeno contrastado, un auténtico place to be de los amantes de la buena cocina. Cuenta con tres locales en Madrid, los tres están bien ubicados, son amplios y disponen de un servicio tremendamente ágil.
Calle de Velázquez, 54 (barrio de Salamanca); paseo de la Castellana, 212 (Chamartín) y calle de López de Hoyos, 42 (El Viso)
35. El Brote

Los restaurantes especializados siempre dan una confianza especial, ya se porque solo hacen un plato o porque tienen un ingrediente que ocupa toda la carta. Este último es el caso de El Brote. Aquí las setas están hasta en el postre, aunque los platos varían según la temporada porque al apostar de un producto que depende tanto de las temperaturas el menú tiene que adaptarse al completo. Los dueños son unos expertos y apasionados micólogos que siempre saben sacar el mejor producto (o seta) de cada estación.
Calle de la Ruda, 14 (La Latina)
36. Umiko

Umiko es cocina japonesa fusión que cuenta con el reconocimiento de la guía Repsol (2020) y de todos los paladares que han tenido ocasión de probarla. Esta sería una forma de presentar Umiko, un restaurante que aúna calidad, sabor y atención al detalle en cada plato. Y no es de extrañar que teniendo a los chefs Juan Alcaide y Pablo Álvarez encabezando el proyecto comer aquí sea toda una experiencia.
Calle de los Madrazo, 6 (Centro)
37. Yokaloka

El ramen de Yokaloka es de cine, o concretando la frase hecha, digno de serie de televisión, ya que inspiró a Isabel Coixet en su serie Foodie Love, en la que la protagonista asegura que es el mejor ramen del mundo.
Este restaurante japonés toma el nombre de Yoka Kamada, la japonesa que lleva más de 14 años al frente la cocina. Además del ramen que cocinan durante 12 horas, el sushi set yokaloka es un imprescindible.
Plaza de Matute, 7 (Centro) y local de Antón Martín
38.Santa Canela

Dicen que lo bueno, si breve, dos veces bueno; y eso es algo que perfectamente aplica a la carta de Santa Canela, con la que acertarás pidas lo que pidas. A pesar de no ser tan conocido como algunos de los nombres de esta lista, ha sido capaz de fidelizar en poco tiempo a su clientela con una oferta que incluye clásicos castizos, raciones, hamburguesas… No podemos dejar de recomendar sus patatas bravísimas: con salsa casera hecha de chile chipotle y ají amarillo sobre una cama de sobrasada e hinojo, un auténtico vicio.
Calle de Guzmán el Bueno, 20 (Chamberí)
39. Dimibang

Su nombre «Dimibang» hace referencia al que se considera el primer libro de cocina escrito por una mujer en Asia Oriental, toda una referencia en cuanto a gastronomía coreana. Un nombre muy acertado para un restaurante que ha conseguido trasladar los sabores de Corea hasta el corazón de Argüelles. Si además de comer (muy) bien quieres pasar un buen rato, la barbacoa coreana, que se cocina en la propia mesa, es una opción divertida e ideal para los que entienden la comida como una oportunidad para compartir.
Calle de Rodríguez San Pedro, 67 (Chamberí)
40. Nakeima
La fama de Nakeima hace que la cola esté asegurada. No tiene web, y es difícil localizarles por teléfono, así que en este restaurante de comida fusión asiática es una experiencia 100% analógica y puede que esa sea parte de su gracia. Entre sus atractivos está que, aunque tiene menú degustación, puedes paralo cuando quieras, si ya no puedes o no quieren comer más no hace falta que lo tomes entero. Otra peculiaridad es que no hay información previa de lo que te van a servir, no sabes nada del siguiente plato hasta que te lo sirven.
Calle Meléndez Valdés, 54 (Chamberí)
41. Tripea

Tripea abrió en 2017 y continúa cosechando reconocimientos, como el que ha recibido este año a mejor puesto de mercado de la región en la ceremonia celebrada por ACYRE (Asociación de Cocineros y Reposteros) durante la 50º edición del Certamen Gastronómico de la Comunidad de Madrid.
Su menú degustación es uno de los más atractivos y ajustados de precio de Madrid (cuesta 50€) respecto a la calidad que ofrecen. Consta de 8 pases donde triunfan los ceviches, dumplings y las carnes a la brasa.
Mercado de Vallehermoso (Chamberí)
42.Ugo Chan
Ugo Chan es una de las grandes aperturas de la década enMadrid, gracias en parte a que así lo reconociera Dabiz Muñoz en su Instagram, así como otros gurús gastronómicos como Eric Vernacci. Es la apuesta en solitario del chef Hugo Muñoz, después de haber pasado por la cocina de Kabuki, Shikku y KBK y crear el concepto de UMO. Todas buenas promesas y una estrella Michelin que avala su funcionamiento.
Calle Félix Boix, 6 (Chamartín)
43. El Corral de la Morería

El Corral de la Morería es uno de los tablaos de flamenco más conocidos y además uno de los mejores restaurantes de Madrid. No es opinión, es que fue reconocido como el mejor restaurante de Madrid en 2021 por la Asociación de Cocineros y Reposteros de Madrid (ACYRE) y además tiene una estrella Michelin y dos soles de Repsol. Su carta es la apuesta de su chef, David García, por la huerta ecológica, el cultivo controlado y las buenas materias primas.
Calle Morería, 17 (Centro)
44. Hiro

Hiro, en pleno Malasaña, es uno de los restaurantes que más expectativas ha despertado desde que abrió en octubre de 2024. Su apuesta es la cocina sin etiquetas, creativa y llena de influencias internacionales. Entre sus platos más interesantes destacan el saam de mollejas y langostino, un bocado mar y montaña envuelto en hoja de acelga con salsa tártara, y la molleja de vaca, considerada por muchos como la mejor de Madrid, cocinada a baja temperatura y servida con beurre blanc de yuzu y salsa criolla. Ojo al yogur con una base de aceite de oliva, es la guinda para rematar una buena comida.
Calle del Espíritu Santo, 40 (Centro)
45. Kitchen 154
Kitchen 154 es un restaurante que, aunque es conocido por sus platos picantes, atrae incluso a los reacios a la guindilla en sus múltiples formas. Su fama se ha hecho con los años y el boca a boca, porque si mencionas el picante en esta ciudad es raro que Kitchen 154 no salga en la conversación. La carta es concisa, con mucha referencia a la cocina callejera asiática, desde la India hasta Corea, y algún guiño a la local. Un buen ejemplo es la Oreja killing me, un clásico madrileño con un punto Tailandés.
Mercado de Vallehermoso (calle de Vallehermoso, 36) y calle del Acuerdo, 3 (Noviciado)
46. Zalacaín

Muy pocos restaurantes en España y en el mundo pueden enorgullecerse de contar con una trayectoria tan relevante como la de Zalacaín. Templo gastronómico por excelencia, sinónimo de una experiencia gastronómica única y punto de encuentro de personalidades de todos los ámbitos desde su fundación hace casi cincuenta años. En su carta en la que permanecen o regresan una selección de sus platos más emblemáticos como el Búcaro “Don Pío” (Consomé Gelée, salmón ahumado, huevo de codorniz y caviar) o el Bacalao Tellagorri.
Calle Álvarez de Baena, 4 (Castellana)
47. Smoked room

Smoked Room fue otra de las grandes aperturas de 2021. El éxito es tal que a los seis meses de abrir recibieron dos estrellas Michelin. Al frente de este restaurante ubicado en el hotel Hyatt Hesperia está el trabajo de Dani García y de Massimiliano Delle Vedove. La exclusividad a traviesa este proyecto, desde el menú hasta la decoración, en el que solo hay aforo para 14 personas.
Paseo de la Castellana, 57 (Chamberí)
48. Casa Botín

En esta lista no podía faltar el restaurante más veterano ya no solo de la ciudad, sino (literalmente) del mundo: 295 años de historia a sus espaldas y, aun así, mucho futuro por delante. Desde el Arco de Cuchilleros esta institución gastronómica se ha mantenido en pie combinando tradición e innovación en su restaurante, y ahora también en la Terraza de 1725 Gourmet.
Calle de Cuchilleros, 17 (La Latina)
49. Farah
En Farah se definen como una casa de comidas, pero sin duda es una algo atípica. Su carta se basa en platos típicos del Mediterráneo oriental, aunque en una versión propia y actualizada por la chef Heba Kharouf. Desde el baba ganoush, hasta el pulpo a la plancha, hasta el helado de pistacho, su una menú lleno de grandes hits.
Carrera de San Francisco, 12 (La Latina)
50. Casa Lhardy

Fundada en 1839, Lhardy es uno de los restaurantes más antiguos de la capital el mejor sitio para comer cocido madrileño y sin duda uno de los mejores restaurantes de Madrid. Además, después de que casi saliera a concurso de acreedores tras la pandemia fue adquirido por Pescaderías Coruñesas quienes lo han puesto a punto de nuevo. Sus salones han conseguido permanecer en el imaginario madrileño gracias a artistas como C. Tangana, que lo incluyó en un vídeo de su álbum El Madrileño.
Carrera de San Jerónimo, 8 (Centro)


