Si a Raffaella Carrá ya se le dedicó un rincón de Madrid, ahora le ha llegado el turno a Franco Battiato, otro gran icono de la música italiana. El espacio consagrado al artista es una placa conmemorativa. En ella figuran las fechas de nacimiento y de muerte de Battiato y un verso extraído de una de las canciones más famosas del artista, escrito tanto en italiano como en español: «Busco un centro de gravedad permanente».
La placa se encuentra en la calle de Juan Bravo, frente a la Embajada de Italia. Con motivo de su inauguración, tuvo lugar el pasado lunes 6 de julio un acto institucional en el que participaron el embajador de Italia en España, Giuseppe Buccino Grimaldi, y la delegada del Área de Gobierno de Cultura, Turismo y Deporte del Ayuntamiento de Madrid, Marta Rivera de la Cruz.
Durante su intervención, Buccino Grimaldi destacó sobre la figura de Battiato que «fue un artista capaz de llegar a diferentes generaciones y de superar cualquier frontera, uniendo música, poesía e investigación espiritual». En la misma línea, Rivera de la Cruz calificó al músico como «un artista universal» y «un símbolo de la estrecha amistad cultural entre Italia y Madrid».
Tras la ceremonia, tuvo lugar un concierto homenaje del grupo Equipaggio Sperimentale en la sede de la embajada italiana. Allí se interpretaron algunos de los temas más célebres del cantautor italiano, quien firmó numerosos éxitos, como Bandera blanca, Yo quiero verte danzar o La estación de los amores.
Franco Battiato, un artista original y polifacético

Autor de decenas de álbumes de estudio, Franco Battiato tocó, como suele decirse, todos los palos (incluso dirigió algunas películas). En el ámbito musical, fue un explorador audaz de diferentes géneros, desde el rock progresivo a la electrónica, la canción protesta o lo que podría denominarse «pop filosófico» vanguardista.
Battiato, además de interesarse por la música, se empapó de filosofía y literatura, codeándose con autores y eruditos como Umberto Eco. El cantautor combinó en sus canciones melodías pop, elementos de música tradicional, referencias históricas y temas filosóficos, como la mística, y de actualidad, como la crítica irónica a la sociedad de consumo y a la clase política italiana.
Pese a sus orígenes sicilianos (fue en su isla natal donde Battiato vivió gran parte de su vida y donde murió en 2021), el artista lleva décadas siendo una figura muy popular en España. Muchos de sus temas fueron adaptados también al castellano, como es el caso de Centro di gravità permanente, cuya versión en español alcanzó el número 1 en nuestro país en 1985.
La capital española aparece en el primer verso de la canción: «Una vieja de Madrid con un sombrero. Un paraguas de papel de arroz y caña de bambú». A partir de ahora, también podrá encontrarse en Madrid un homenaje a Battiato.