El proceso para automatizar la línea Circular de Metro, una de las más utilizadas de la red, sigue avanzando para que los trenes sin conductor entren en funcionamiento en el suburbano madrileño a partir de 2027. En ese sentido, la compañía metropolitana ha comenzado ya con los trámites para modernizar el depósito de Laguna.
Se trata de unas instalaciones clave para el funcionamiento de la Línea Circular, ya no solo en el presente, sino también en esta nueva etapa que afronta: si bien en la actualidad se realizan labores de limpieza y mantenimiento, la adaptación a la que ahora se somete permitirá que en el futuro se pueda circular en modo automático en sus 35 vías para trenes, junto a otras tres destinadas a vehículos auxiliares.
El contrato incluye, en su primera fase, la instalación de un puesto de operador de mando local, conectado con el Puesto de Control Central, que permitirá gestionar la flota desde allí cuando sea necesario. Y un plan de formación para el personal y los operadores del puesto de mando.
La segunda fase consistirá en la realización de pruebas tanto estáticas como dinámicas y el desarrollo del nuevo mapa. Una vez hecho, se obtendrá la documentación de seguridad necesaria para la operación definitiva. La licitación del proyecto, en su dimensión económica, tiene un valor de más de 20 millones de euros.
Las ventajas de automatizar la Línea 6 para los usuarios

Según los datos de la Comunidad de Madrid, la automatización de la Línea 6 supondrá un impacto positivo para unos 400.000 usuarios, aumentando la velocidad en un 33% y reduciendo los tiempos de espera con una frecuencia de paso de dos minutos.
Los nuevos trenes, de los que se incorporarán los 48 unidades, serán «más modernos, eficientes, accesibles y sostenibles», según la compañía ferroviaria, y permitirán desplazar a más viajeros debido a su mayor amplitud.
Paralelamente a la modernización del depósito de Laguna, se están llevando a cabo otras actuaciones como la instalación de puertas automáticas en los andenes.