Ya está más cerca el día en que hacer uso del metro de Madrid sea sinónimo de subirse en un tren sin conductor: las pruebas de esta nueva flota automática darán comienzo este mismo verano, según ha hecho saber la Comunidad de Madrid.
El programa para poner a prueba estos nuevos trenes tendrá por tanto como escenario las propias instalaciones del suburbano, de modo que se pueda «evaluar su comportamiento, confirmar su integración con la infraestructura y garantizar el correcto funcionamiento» en condiciones reales.
Estas primeras pruebas se realizarán en los próximos meses en las líneas 10, 11 y 12 en horario nocturno e inicialmente estarán operadas por un maquinista. Más adelante, cuando acaben las obras que siguen en marcha, los ensayos se trasladarán a la línea 6, con los trenes ya en modo automático.
Una flota con más capacidad y frecuencia

El proyecto para convertir la Circular en la primera línea de metro automática de toda la red del suburbano con esta nueva flota –en la que se han invertido más de 531 millones de euros– se traducirá en un aumento de hasta el 70% en la capacidad de transporte y una reducción de la frecuencia de paso hasta los dos minutos.
En total serán 48 los nuevos trenes que se incorporarán al servicio, con una capacidad de transporte de hasta 1.385 viajeros, un 17% más que los modelos actuales. También se incrementará su velocidad punta, que ascenderá hasta los 110 km/h.
Una vez acaben el resto de intervenciones necesarias para su puesta en marcha –como la adecuación de los andenes de la L6 o la instalación de las puertas automáticas– y las pruebas pertinentes, el nuevo modelo de tren sin conductor del metro de Madrid empezará a circular a lo largo de 2027.