Uno de los pueblos madrileños con más población de la ladera sur de la sierra de Guadarrama, a solo 42 kilómetros de Madrid, se podrá visitar en Cercanías desde el centro de la ciudad. Se trata de Soto del Real, que pasará a estar conectado vía tren tras la ampliación de la línea C-4b.
Esta conexión ferroviaria lo convertirá en un destino a tener en cuenta para escapadas cercanas a la capital en transporte público, especialmente para aquellas personas que disfrutan con las salidas que combinan naturaleza e historia.
La suya se remonta a la llamada «Reconquista», tras la que se asentaron pastores de origen segoviano en el siglo XIII. Entonces su nombre era Villa de Chozas de la Sierra, que se mantuvo hasta el año 1959.
El actual, no obstante, mantiene la vinculación con su historia: «“Soto” hace referencia a los árboles y sotos que rodean el pueblo, y “del Real” recuerda su pertenencia histórica al Real de Manzanares», explican desde el Ayuntamiento sotorrealeño.
¿Qué ver en Soto del Real?

El patrimonio de Soto del Real, como decimos, es amplio y qué visitar dependerá, en gran medida, de las preferencias e inquietudes de cada visitante. No obstante, el consistorio de la localidad ha elaborado una suerte de guía con algunos de los puntos imprescindibles para quienes vayan por primera vez.
La primera parada es el entorno de la plaza de la Villa –corazón de la vida del municipio, donde se encuentra la sede del Ayuntamiento y se celebran eventos tan singulares como la Noche en Vela–.
Desde allí se puede acceder a otros tres puntos de la ruta: el puente medieval –con un único arco en forma de «lomo de asno»–, la Ermita de Nuestra Señora del Rosario, patrona de la localidad –que se construyó en 1954 y ofrece una de las mejores vistas al paisaje de Soto del Real– y el Parque del Río, con «alto valor natural y paisajístico» por sus fresnos centenarios.
Las posibilidades, sin embargo, pasan también por rutas naturales, arquitectura tradicional, miradores naturales o vías pecuarias. Como ellos mismos dicen: «Soto del Real es un destino para visitar con calma: para pasear, mirar la sierra, descubrir su historia y disfrutar de la naturaleza a pocos kilómetros de Madrid».