Aunque parezca increíble, el Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial sigue guardando algún que otro secreto después de más de cuatro siglos de historia. Así lo demuestra la reciente apertura de un espacio que, hasta el momento, permanecía cerrado a las visitas: el Patio de los Evangelistas.
Se trata de un jardín en forma de cruz con el Templete de los Evangelistas en su centro y rodeado de parterres al estilo renacentista. Este lugar ha vuelto a la vida gracias a una gran y exhaustiva labor de documentación tratando de recuperar el aspecto original y para alcanzar el objetivo para el que había sido concebido: «una evocación del paraíso terrenal», en palabras de Patrimonio Nacional, que fue diseñado en 1586 por Juan de Herrera.
18 agosto 2026 10:00 + más fechas disponibles
Un jardín renacentista del siglo XVI adaptado a la sostenibilidad del siglo XXI
La reconstrucción del espacio, que ha durado unos doce meses, ha supuesto una inversión de 1,7 millones (procedentes del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia de los fondos Next Generation). El punto de partida, un trabajo de investigación previo que llevó a los equipos hasta el plano de 1865 de Salcedo de las Heras, al propio Archivo General del Palacio y unos estudios sobre canalizaciones hidráulicas.
Durante el proceso, se recuperó el enlosado de granito, se restauró todo el trabajo de carpintería del claustro bajo, se rehabilitaron los cuatro estanques así como dieciséis parterres que se cultivaron con la reintroducción de especies vegetales, un nuevo sistema de riego sostenible y un cortavientos de vidrio.
Este último elemento pretende proteger y mejorar la conservación de los murales de Pellegrino Tibaldi (además de permitir la visita al espacio todos los días del año). Las galerías que rodean el Patio de Evangelistas están profusamente decoradas con frescos (54 en total, obra de Pellegrino Tibaldi y su taller).