Pedir una caña en Madrid y recibir la cuenta sin un sobresalto se ha convertido en un reto. Las pizarras de tiza con importes populares desaparecen frente a baos, el bar que se jacta de tener el auténtico torrezno de Soria, gyozas de cualquier relleno y cualquier producto de quinta gama que se precia.
Y así, como confiesan los más asiduos a las barras de metal, encontrar un lugar bueno y asequible «está complicado, eh». Sin embargo, pedir raciones generosas sin arruinarse es una realidad si tienes las coordenadas correctas en el radar. Y nosotros las tenemos.
El festival del tapeo en el barrio de Ascao
La ruta nos lleva hasta la Cervecería El Mago, ubicada en la calle Esteban Collantes, 11 A escasos metros de la estación de metro de Ascao, en el distrito de Ciudad Lineal, este bar castizo recibe a sus clientes con la norma de oro del bar de toda la vida: la primera bebida siempre va acompañada de su correspondiente tapita.
A partir de ahí, la carta despliega opciones clásicas para abrir el apetito. La ensaladilla rusa, por 5,95 euros, es cremosa, cuenta con pocos ingredientes y va directa al grano «sin barroquismo», dice nuestro reportero Pedro Pineda. El despliegue sigue con unas patatas bravas por solo 1,95 euros. Su salsa lleva «un pelín picante, bien de comino y pimentón», demostrando que aún se puede pedir este plato madrileño por menos de dos monedas –incluso de una.
Brochetas, marisco y un ticket de otra época
La plancha también domina los bocados carnívoros. Cada pincho moruno sale a 0,95 euros la unidad, destacando por un punto de cocinado impecable, «un aliño muy rico y la carne jugosa». Si prefieres mojar pan en aceite, las gambas al ajillo llegan a la mesa calentitas por 4,95 euros. Un platazo infalible para rebañar la cazuela.
El bocado estrella de la comanda lo marcan los chipirones a la plancha. Se sirven directamente sobre una tostada crujiente untada generosamente con alioli. Llegado el temido momento de pedir la factura, los números justifican el paseo. Todo este repertorio de comida, suficiente para que coman dos personas fácil, suma un total de 22,45 euros. Cifras reales para disfrutar de los fogones de toda la vida.