El auténtico atún rojo de Barbate (Cádiz) llega a Madrid de la mano de El Campero, el restaurante gaditano que ha sido reconocido con dos soles de la Guía Repsol por su cocina de alto nivel. Su apertura está prevista para finales de febrero o principios de marzo de 2026 y será en un palacete francés del barrio de Salamanca.
Aunque añada un nuevo establecimiento a su sello, El Campero mantendrá la misma carta, el mismo chef y el mismo servicio que le han convertido en un referente gastronómico. El atún rojo seguirá siendo su producto estrella en el futuro local, que estará situado en la calle María de Molina, 25, haciendo esquina con la calle Lagasca.
Más de 45 años de tradición

El campero surgió como una casa de comidas en 1978 con Pepe Melero, quien heredó una tasca de su padre y decidió introducir el atún en su oferta. Apostaron por la almadraba, la pesca tradicional en el litoral gaditano, que consiste en capturar los atunes acorralándolos mediante un circuito de redes en una maniobra conocida como la “levantá”.
Este 2025, Pepe Melero se jubiló y Azotea Grupo adquirió el negocio en marzo, con el objetivo de mantener su esencia. Así, la carta de Madrid seguirá centrada en el atún, aunque se añadirán otros pescados a la brasa y algunas opciones de carne para abarcar un público más amplio.
Un edificio señorial de tres plantas

En su traslado a la capital, El Campero ocupará un palacete francés de tres plantas situado en pleno barrio de Salamanca. Contarán con 700 metros cuadrados de interior y 200 de jardín, con un aforo de unas 200 personas.
La decoración también estará vinculada a la pesca y tratará de asemejarse a la del restaurante de Cádiz. Por ejemplo, en la planta baja han diseñado La Casa del Pescador, un comedor acristalado que será más informal, con barra y mesas altas y bajas. Por su parte, la primera y segunda planta se dedicarán a salones más serios y el tercer piso se destinará a experiencias y eventos privados, siendo un espacio más exclusivo.
MIL Studios es la empresa encargada del interiorismo y que tratará de mantener la luminosidad de Barbate con materiales nobles, texturas naturales y redes de pesca que evoquen a la almadraba. Además, en la recepción incluirán una mezcla entre bar y bodega para dar la bienvenida a los clientes.
Del atún más clásico a la innovación

Entre sus elaboraciones, destaca la tosta de atún y trufa, convertida en un clásico del restaurante. También se podrán probar recetas tradicionales como el atún encebollado, herencia de la madre del fundador, Pepe Melero.
Otros platos destacados de la carta son el carpaccio de paladar de atún con sorbete de lima y albahaca, la trilogía de sashimi (lomo, tarantelo y ventresca) o el tomate trinchado con vinagreta de semimojama y ralladura de hueva seca, entre otros.
El precio por comensal se mantendrá igual que en Cádiz, con una media de 70 euros. Y, solo por encargo, se podrá disfrutar del menú degustación “El susurro de los atunes”, que incluye 14 recetas dedicadas a este pescado, por un precio de 145 euros.