El brunch en Madrid entró tímido a las cartas de los locales, pero pronto se ganó los corazones de las personas con alergia a madrugar, fanáticos del desayuno, o de aquellos que siempre quieren estar a la última en cuestiones gastronómicas.
A estas alturas hay tantas opciones para tomarlo que es normal que cuando busquemos uno nos encontremos con alguna decepción. La vida es muy corta para pasar malos ratos y, sobre todo, para comer mal, así que prepara tus papilas gustativas y apunta nuestras sugerencias para tomar el brunch en Madrid.
Nuna Coffee
Cafetería de especialidad con carta de brunch en Chamberí: es el resumen perfecto para el éxito. Nuna Coffee sirve algunas de las mejores tostadas de la capital, como la de cherrys, berenjena y parmesano, además de adaptar su carta de bebidas a la temporada. Su expreso tonic refresca hasta las mañana más tórridas del verano.
Oryen Café

Oryen Café es una cafetería de especialidad en la que el brunch es un must. Está ubicada frente al Retiro y hacen una cocina tradicional con productos naturales y elaboraciones artesanales. Los chía bowl, porridge o bowl de granola son las estrellas de la carta, aunque también hay bollería clasica sin azucar pero con endulzantes naturales como la tagatosa.

El restaurante de Casa Suecia cuenta con su propio obrador, así que te puedes imaginar lo rica y recién hecha que está su repostería. Por si fuera poco, también hacen su propio yogur: ¿será este el brunch más artesanal de Madrid? Tal vez. Ve, pídelo y riégalo con un buen cóctel, que un día es un día.

El brunch de NuBel es uno de los más atractivos de Madrid además por su ubicación —se encuentra en el mismo edificio que el Museo Reina Sofía — porque además se le puede sumar un cóctel. El menú tiene dos pases, los primeros con embutidos y fruta, pensados para compartir y los segundos, como plato principal a elegir entre opciones como los huevos benedictine o las tortitas con chocolate.

El espíritu argentino de Adorado Bar, rematadamente acogedor y bonito, se materializa en un arsenal de repostería hecha en casa para ponerse a babear. No faltan el dulce de leche, la mermelada y la Nutella caseras y otras opciones saladas igual de apetitosas como su breakfast sandwich. Gana puntos extra porque el brunch se sirve todo el día y todos los días.

En la espectacular azotea del hotel Four Seasons, Dani Brasserie ofrece una experiencia gastronómica de alta cocina firmada por el chef Dani García con vistas privilegiadas al centro de la ciudad.
El festín incluye una barra libre de marisco, ostras y jamón ibérico, complementada con estaciones de quesos y platos calientes a la carta como los huevos benedictinos o la icónica Hamburguesa Rossini. Para quienes buscan darse un capricho inolvidable, este exclusivo brunch dominical dispone de tres tipos de menú que varían según la selección de bebidas y cócteles para alargar la sobremesa y todos pasan los 100€.
Nomade Café

Cynthia es una nómada francesa de familia hostelera que regenta Nomade Café, digno sucesor de la desaparecida Infinito, donde sirve un brunch afrancesado, contundente y casero. La relación calidad-precio brilla con luz propia a través de una riquísima tostada con huevo poché, aguacate y queso halloumi. El festín se completa con café, zumo, granola y un cannelé de Burdeos (a medio camino entre flan y torrija) que puede sustituirse por banana bread u otros bizcochos.

En Ojalá tomarás el brunch con vistas a la vida malasañera. Las mesas de las ventanas son privilegiadas, sobre todo en verano, donde desayunas con los rayos de sol dándote calorcito. Los brunches son variados y vienen en grandes proporciones, lo que sorprende por sus precios más que justos.
Un brunch sin rastro de gluten, así es todo en Sana Locura. Esta pastelería y cafetería apta para celiacos que quieran disfrutar de la bollería sin ningún riesgo. No tienen un menú específico de brunch, pero puedes hacerlo a tu gusto con su extensa carta de dulces, salados y bebidas.

Carmencita Brunch es un punto de encuentro foodies y amantes de los huevos benedictinos (los suyos son unos de los mejores que hemos probado). Su brunch tiene varias opciones a elegir, aunque también hay un “menú” cerrado perfecto para los que prefieren no tomar decisiones.

El Escondite de Villanueva es un secreto a voces para los que no se pierden ningún plan gastronómico. En él siempre encuentras el sabor que vas buscando. Su cocina actual, sincera y siempre innovadora, nunca defrauda… Y su brunch es de los más solicitados cada fin de semana.

Existe un brunch con vista panorámica a la Casa de Campo, el Palacio Real y el Templo de Debod… ¡Y es este! Solo necesitarás subir a la planta 26 del lujoso Hotel RIU, cruzar las puertas del espacio gastronómico Edén Gastrobar y degustar —con una mimosa de bienvenida en la mano— una selección de platos dulces y salados y un exquisito plato principal.

Tortitas, café de especialidad y vino. En Watts no hay una carta específica para el brunch, pero los sábados y domingos por la mañana la cola en la puerta te avisa de que es uno de los mejores sitios para desayunar tarde en Madrid. También hay sándwiches con pan de masa madre, tacos y burritos, pero son la versión más americana de los pancakes —con mantequilla, bacon o huevos— los que les han llevado al éxito.