La Casa de Campo, en su enorme extensión (1722,6 hectáreas) limita al sur con el distrito de La Latina y desde ahora tendrá una entrada más digna en esta zona. El parque de Juan Carmona ‘Habichuela’ se regenera por completo y su gran nuevo atractivo será un área de juegos con forma de guitarra, toboganes gigantes y una tirolina doble pensados para que los pequeños se lancen una y otra vez. La obra, ya en marcha, supone una inversión de más de 1,5 millones de euros y convertirá este espacio del distrito de Latina en un auténtico “salón de entrada” a la Casa de Campo, con más sombra, más verde y más actividades al aire libre.
El Ayuntamiento quiere que este parque deje de ser una mera zona de paso para convertirse en área en la que querer estar: se actuará sobre unos 17.000 metros cuadrados, con nuevos caminos accesibles, eliminación de barreras arquitectónicas y mejor conexión tanto con el interior del barrio como con la Casa de Campo. La intervención beneficiará directamente a unos 13.000 vecinos y permitirá llegar al gran pulmón verde de Madrid a pie o en bici por un paseo regenerado y más amable.
El proyecto incluye la plantación de más de 110 árboles, nuevos parterres, zonas de descanso y la renovación del alumbrado público, el mobiliario urbano y el drenaje, con soluciones sostenibles para aprovechar mejor el agua de lluvia. Se instalarán 45 bancos, dos fuentes y 33 puntos de luz, creando un parque más seguro y agradable tanto de día como de noche.
El elemento estrella será un gran juego infantil que dibuja una gigantesca guitarra sobre el terreno, homenaje al guitarrista flamenco Juan Carmona ‘Habichuela’, que da nombre al parque. Esta estructura de gran tamaño combinará plataformas, redes, pasarelas y toboganes, de forma que los más pequeños puedan trepar, deslizarse y explorar “subidos” a un instrumento musical convertido en parque de aventuras.
A su lado habrá toboganes de gran longitud, una tirolina doble para cruzar el parque a toda velocidad y otras piezas de juego que completan un área infantil pensada para un rango amplio de edades. El diseño busca un carácter lúdico e intergeneracional, de modo que mayores y pequeños puedan compartir el espacio de juego y descanso.
Mucho más que columpios: deporte y juego para todas las edades

El nuevo parque incorporará áreas de calistenia para hacer ejercicio al aire libre, una zona específica de petanca, además de las mesas de ping-pong y baloncesto que ya existen. La idea es que el espacio se utilice a todas horas y por públicos muy distintos, desde los escolares del cercano colegio Hermanos Pinzón hasta los vecinos que quieran entrenar, pasear o simplemente charlar al sol.
El conjunto se remata con una conexión directa al Centro Cultural Sara Montiel, lo que refuerza la dimensión cultural del entorno y facilita que una misma tarde pueda incluir biblioteca, actividad cultural y juego en el parque sin salir de la zona.