Con 40ºC acechando y el asfalto madrileño empeorando la sensación de calor planear una escapada cerca del agua es necesario para la supervivencia de un capitalino.
Pero cuando el pantano de San Juan empieza a estar a rebosar, hay que buscar alternativas y el Alberche nos da una muy buena: un arenal fluvial legal para el baño, rodeado de árboles, con chiringuitos y a unos 50 kilómetros de Madrid. No tiene banderas azules ni colas de paddle surf, pero precisamente ahí está su encanto, ese aire de merendero clásico, agua fresquita y poca masificación si la comparas con la playa de Madrid por excelencia.
La Playa del Alberche se encuentra en Aldea del Fresno, en la confluencia de los ríos Alberche y Perales, al suroeste de la Comunidad de Madrid. El río se ensancha y gana caudal justo en este punto, formando un arenal amplio con orilla de arena y zonas de poca profundidad que la convierten en un lugar muy cómodo para darse un baño sin sobresaltos.
Una de las playas fluviales legales de Madrid

A diferencia de muchas pozas sin control sanitario, la Playa del Alberche es una de las pocas zonas de baño de río oficialmente autorizadas en la Comunidad. El Ayuntamiento de Aldea del Fresno y la Comunidad realizan controles periódicos de la calidad del agua durante el verano y, cuando el estado del río lo permite, el baño está permitido hasta mediados de septiembre. La profundidad es escasa en buena parte de la orilla, algo que la hace especialmente recomendable para ir con niños, siempre con vigilancia adulta como en cualquier entorno natural.
El ambiente en el Alberche es relajado: sigue siendo un destino muy conocido, pero el tipo de público que atrae (familias, grupos, gente de la zona) y el propio formato de arenal de río la hacen menos propensa al macropostureo de toalla pegada con toalla. Si vas entre semana o a primera hora, es fácil encontrar espacio de sobra para montar tu campamento sin sentirte en pleno agosto en la costa.
Servicios: chiringuitos, merenderos y sombra
Uno de sus puntos fuertes es que la zona recreativa está bastante bien equipada. Alrededor del arenal encontrarás merenderos bajo los árboles, fuentes de agua potable, duchas para quitarte la arena, papeleras y un paseo peatonal que conecta con el pueblo. Además, hay varios chiringuitos donde tomar algo, comer un bocata o improvisar un menú completo sin necesidad de cargar con nevera, algo poco habitual en playas fluviales de este tipo. El acceso cuenta con zona de aparcamiento de pago en temporada alta, pero no es muy amplio, por lo que es mejor ir pronto para poder coger sitio.
Si quieres ir en coche, la forma más sencilla de llegar es tomar la A‑5 en dirección Badajoz, salir por la 32–37 (según la ruta) y enlazar con la M‑600 y la M‑507 hasta Aldea del Fresno, desviándote después hacia la M‑510 y la zona del arenal. El trayecto ronda los 50 kilómetros y se hace en menos de una hora si no pillas tráfico fuerte de fin de semana.
Si prefieres transporte público, varias líneas de autobús interurbano (541, 545, 546, 547, 548) salen desde Plaza Elíptica y te dejan en el municipio; desde allí, puedes caminar hasta la zona de baño o tomar un taxi local.