Algunos de los mejores frescos de Goya no están en ningún museo. Hay reliquias que tampoco se encuentran en catedrales y personalidades históricas que no descansan en palacios ni cementerios.
Gran parte de la historia de Madrid se encuentra desperdigada por diferentes conventos, iglesias y ermitas de la ciudad que están reconocidas por Patrimonio Nacional. Todos ellos son monumentos de un gran valor artístico y que generalmente pueden visitarse, por lo son una alternativa para quienes busquen una visita cultural diferente a la del Palacio Real, el Monasterio de El Escorial o El Palacio de Aranjuez.
Patrimonio Nacional gestiona una amplia colección de palacios, monasterios, conventos, jardines, bosques, obras de arte, archivos y bibliotecas de gran valor histórico, artístico y cultural. No en vano, es la institución pública encargada de conservar, administrar y dar a conocer los bienes que históricamente han pertenecido a la Corona española y que hoy son propiedad del Estado.
La mayor parte de los edificios de Patrimonio Nacional se construyeron entre el siglo XVI y XIX y suelen estar en zonas céntricas de Madrid. Por ellos han pasado nuestros reyes y también han dejado su legado artístico grandes pintores, arquitectos y escultores.
Monasterio de las Descalzas Reales

En el corazón de Madrid, a pocos metros de la Gran Vía, encontramos el Monasterio de las Descalzas Reales. Fue fundado en 1559 por Juana de Austria, hija del emperador Carlos V, para albergar a monjas clarisas franciscanas. Sus zapatos más característicos, unas sencillas sandalias, son las que dan nombre al edificio, pues también se las conoce como Descalzas Reales.
Aunque su fachada es sobria, este monasterio alberga pinturas de Tiziano y Zurbarán, cuadros, belenes, relicarios e incluso tapices sobre cartones de Rubens.
Localización: plaza de las Descalzas Reales, 3
Precio: desde 8 €
Real Monasterio de la Encarnación

Inspirada el Monasterio de las Descalzas Reales, Margarita de Austria (nuera de Juana de Austria) decidió fundar en 1611 un convento de monjas agustinianas recoletas. El edificio fue construido por Juan Gómez de Mora, arquitecto real y autor de la plaza Mayor de Madrid.
El Real Monasterio de la Encarnación conserva conjuntos pictóricos y escultóricos con obras de Lucas Jordán, Juan Van der Hammen, Vicente Carducho, Gregorio Fernández o Pedro de Mena. También destaca su relicario, una sala excepcional que alberga 700 piezas con reliquias de distintas partes de Europa y que refleja las alianzas de España con otros países.
Localización: plaza de la Encarnación, 1
Precio: desde 8 €
Ermita de San Antonio de La Florida

Aunque esta pequeña iglesia está cerrada temporalmente por obras, es muy famosa por albergar magníficos frescos de Francisco de Goya, uno de los grandes pintores españoles del siglo XVIII. Está dedicada a San Antonio de Padua, a quien los madrileños tienen una gran devoción e incluso dedican una romería.
Consciente de su importancia, Goya pintó el milagro de San Antonio de Padua en la cúpula principal y situó a los propios habitantes de Madrid como testigos. Tal es el vínculo del pintor con esta ermita que sus restos descansan en ella.
Localización: glorieta de San Antonio de la Florida, 5
Real Monasterio de Santa Isabel

Muy cerca de Atocha se encuentra este monasterio que sirvió como convento de agustinas y como colegio para las hijas de quienes servían en la Casa Real.
Su arquitecto fue Juan Gómez de Mora y durante mucho tiempo albergó valiosas obras de arte como un retablo mayor de Sebastián Benavente y una Inmaculada de José Ribera. Pintores como Mateo Cerezo, Claudio Coello y Benito Manuel también dejaron allí parte de su obra, pero gran parte de ellas se perdieron durante la Guerra Civil.
Todavía se conservan algunas de estas pinturas restauradas y otras que se adquirieron más tarde, entre las que destacan los cuadros de Salvador Maella y Vicente Carducho
Localización: calle de Santa Isabel, 48
El acceso al templo solo es posible en horario de culto.
Real Basílica de Atocha

Este santuario está muy vinculado a la historia de Madrid: ha sido el escenario de multitud de ritos y ceremonias relacionados con la monarquía. Desde que Felipe II proclamó a la Virgen de Atocha como patrona de la ciudad, se ha desarrollado una gran devoción hacia ella que se mantiene hasta hoy.
La basílica fue diseñada por Francisco de Mora y por su sobrino Juan Gómez de Mora. De estilo renacentista y con influencias barrocas, contiene significativas obras de arte de artistas como Bartolomé Carducho, Pompeo Leoni, Francisco Rizzi, Juan Carreño de Miranda, Luca Giordano o Juan Pascual de Mena.
Localización: avenida de la Ciudad de Barcelona, 1.
Precio: entrada gratuita
Panteón de España

Situado en el claustro de la Basílica de Nuestra Señora de Atocha, el Panteón de España está dedicado a recordar a los representantes de la democracia en España. Anteriormente se llamaba “Panteón de los Hombres Ilustres” y también incluye a personalidades relevantes en la convivencia democrática, la paz y los Derechos Humanos.
María Cristina de Habsburgo fue quien impulsó este proyecto, que ofrece una radiografía de la historia democrática de España. En este Panteón pueden visitarse los mausoleos de figuras célebres como Sagasta, Cánovas del Castillo, Dato, Ríos Rosas, Canalejas o Gutiérrez de la Concha.
Localización: calle Julián Gayarre, 3
Precio: Entrada gratuita
Real Convento de San Pascual (Aranjuez)

Fuera del centro de Madrid, en Aranjuez, encontramos este convento creado por Carlos III. Fue diseñado por el arquitecto Marcelo Frontón a finales del siglo XVIII y destacan especialmente las pinturas.
Su altar mayor está decorado con un cuadro de San Pascual, pintado por Raphael Mengs, que llegó a ser pintor de cámara de Carlos III. Además, el convento también albergó pinturas de Francisco Bayeu y Mariano Salvador Maella que se perdieron durante la Guerra Civil.
Localización: calle del Rey, 75, Aranjuez
Precio: entrada gratuita