A pesar de la cercanía geográfica entre ambos países, las comunicaciones –o más bien la falta de ellas– siempre han hecho que las distancias entre España y Portugal parezcan mayores, algo que está a punto de cambiar con la construcción de un puente internacional sobre el río Sever: una infraestructura que unirá Montalvão (en el municipio de Nisa) con Cedillo (en la provincia de Extremadura).
Con esta construcción –que, tal y como recuerdan desde la propia Cámara Municipal de Nisa, es un proyecto que llevan reclamando desde hace mucho tiempo las poblaciones de ambos lados de la frontera– se reforzará la conexión entre Extremadura y el Alto Alentejo portugués con esta nueva conexión directa, «reduciendo las distancias en unos 100 km».
La empresa encargada de las obras para este puente internacional es Alexandre Barbosa Borges, S.A., que presentó la propuesta más económica y sostenible desde el punto de vista medioambiental. Un factor determinante para esto último ha sido la inclusión de dos arcos gemelos de hormigón, apoyados en macizos de cimentación, con lo que se evita colocar pilares en el lecho regular del río.
El puente medirá 160 metros y tendrá un tablero de 11,5 metros de ancho con dos carriles, arcenes y aceras. Según detalla la administración portuguesa, tendrá además «un toque identitario y dejarán constancia del carácter portugués de la infraestructura».
El proyecto cuenta con una inversión total de 24 millones de euros, de los cuales algo más de 5 millones corren a cargo de la Junta de Extremadura y los otros 19 millones del lado portugués –doce de ellos, por cierto, financiados por el Plan de Recuperación y Resiliencia (PRR)–.
El AVE Madrid-Lisboa

El futuro puente no es la única nueva conexión que unirá Portugal y España: otra demanda histórica ha sido un tren de alta velocidad entre Madrid y Lisboa, y tras décadas de retraso está previsto que un AVE una ambas capitales en 2h de cara al año 2034.