El interior del estadio Santiago Bernabéu alberga una propuesta gastronómica japonesa que contrasta con los elevados precios de esta zona de Madrid. Kogumi, un puesto ubicado dentro del recinto del Bernabéu Market, sirve un menú omakase de cinco pases por 35 euros, integrando ingredientes de alto coste en una ubicación de carácter premium.
La experiencia de degustación está diseñada para ofrecer una visión general de la carta. Comienza con un aperitivo a base de edamame salteado y condimentadas con sal y shichimi. Tras este entrante, el menú da paso a la selección de piezas de sushi. Entre los bocados principales destacan el nigiri de chutoro, que se presenta con una reducción de vino de jerez, y un nigiri de salmón con salsa de chipotle, el cual se sirve sobre una base de arroz previamente frito para aportar textura.
La propuesta avanza hacia elaboraciones más complejas, como un roll caliente relleno de cangrejo y cortes de parpatana de atún. Este último pescado se prepara directamente en la robata, donde adquiere los matices del carbón y se cocina utilizando grasa fundida de ternera Wagyu para potenciar su perfil de sabor.
Parrilla japonesa y productos certificados

El planteamiento de la carta de Kogumi se estructura en torno a dos ejes principales: la robata, una tradicional parrilla nipona por la que pasan distintos cortes de carne y pescado al fuego, y la sección de sushi puro, centrada en nigiris, hand rolls y otras preparaciones en crudo. El restaurante exhibe certificaciones de calidad como el sello del consorcio Kagoshima Wagyu, trabajando con piezas de carne japonesa que en el mercado alcanzan los 200 euros el kilo.
Junto a los platos de inspiración estrictamente asiática, también hay guiños al recetario local, ofreciendo opciones fuera de menú como croquetas rematadas con cortes de jamón ibérico. La carta tiene un carácter estacional, por lo que las preparaciones y los ingredientes exactos rotan para adaptarse a los meses de verano o invierno.
Para finalizar el menú omakase, se sirve un postre que combina diferentes texturas y niveles de dulzor. Se trata de una ganache ligera elaborada a base de yogur griego, chocolate blanco y queso mascarpone, espolvoreada con pistacho triturado. Con esta estructura de oferta y precios fijos, el espacio se asienta como una alternativa de sushi accesible dentro del renovado anillo comercial del estadio.