Santiago Segura, el director de Torrente, que estos meses vuelve a estar en boca de todos por la nueva entrega de la saga, es uno de los tres propietarios del castillo de Pedraza, una fortaleza del siglo XIII que se asoma sobre uno de los pueblos medievales más bonitos de España y que ahora inicia una segunda vida como espacio para el arte, el humor y la música.
El castillo de Pedraza se alza en lo alto del cerro que domina la villa segoviana: una fortaleza del siglo XIII, reedificada y reformada en los siglos XV y XVI, con torre del homenaje, foso excavado en la roca y potentes muros defensivos. Sus piedras guardan historias de nobles y guerras —llegó a ser prisión de los hijos del rey francés Francisco I tras la batalla de Pavía— y hoy forma parte del conjunto histórico protegido como Bien de Interés Cultural.
En el siglo XX, el pintor Ignacio Zuloaga compró la fortaleza, restauró parte de sus torres e instaló allí su taller, llenando el castillo de lienzos, bocetos y piezas de arte que con el tiempo dieron lugar al Museo Zuloaga: bodegones flamencos del XVII, obras de Goya, un Cristo de El Greco… un auténtico tesoro encerrado entre murallas. Esa herencia artística es precisamente la que ahora quieren reactivar sus nuevos dueños.
Quiénes son los dueños (y quién manda de verdad)

La operación de compra se cerró en 2024 por unos 4,8 millones de euros y tiene tres nombres propios: el productor cultural Luis Álvarez, el humorista José Mota y el actor y director Santiago Segura. Juntos, a través de la empresa Teatrópolis, adquirieron la propiedad a los herederos de Zuloaga, con la idea de abrir el castillo al público, programar eventos culturales y convertirlo en un foco de actividad creativa en el corazón de Castilla.
Álvarez, director del Gran Teatro CaixaBank Príncipe Pío en Madrid, actúa como motor gestor del proyecto; Mota y Segura aportan tirón mediático, talento cómico y una imagen muy reconocible para atraer público, proyectos y rodajes. No se trata de una mansión privada al uso, sino de una inversión patrimonial con vocación de espacio cultural y turístico con conciertos, teatro, ciclos de humor, exposiciones y visitas que permitan recorrer salones, mazmorras y viejas estancias que hasta hace poco apenas se abrían en contadas ocasiones.
Un refugio para el arte en uno de los pueblos más bonitos de España

Pedraza llevaba años consolidada como una de las villas medievales más bonitas del país gracias a sus murallas, plaza porticada, calles empedradas, velas en verano y una atmósfera que atrae tanto a turistas de fin de semana como a equipos de rodaje. La entrada del tándem Mota–Segura–Álvarez en el castillo pretende sumar una capa más: convertir la fortaleza en un epicentro de arte, humor, música y teatro, un lugar donde el patrimonio no se limite a ser contemplado, sino vivido.
La idea pasa por reactivar el legado de Zuloaga, abrir más espacios al público, programar espectáculos y acoger rodajes y residencias artísticas. En otras palabras: que las piedras del XIII sigan contando historias, pero ahora con la complicidad de guionistas, cómicos, músicos y cineastas contemporáneos.