A partir de julio de 2030 la línea 9B de metro, que durante 30 años ha gestionado Transportes Ferroviarios de Madrid (TFM) y conecta Puerta de Arganda con Arganda del Rey, pasará a manos de Metro de Madrid. Esto, en términos prácticos para los usuarios y usuarias del suburbano, significa que ya no tendrán que cambiar de tren: será posible viajar desde Paco de Lucía hasta Arganda sin necesidad de hacer ningún transbordo.
La noticia la ha dado el director general de Infraestructuras de la Comunidad de Madrid, Miguel Núñez, durante su intervención en la Comisión de Vivienda, Transportes e Infraestructuras de la Asamblea de Madrid del pasado viernes, en la que señaló que «el Gobierno regional no contempla ninguna ampliación de la concesión ni sacar una nueva», en declaraciones recogidas por Europa Press.
Con este cambio el funcionamiento de la línea 9 se asemejará más al que tuvo en sus inicios: tal y como explica Moisés (@ferromagerit) en este vídeo sobre la historia de la línea, durante su primer año «un tren de cada cuatro seguía hasta Arganda, y el resto se daba la vuelta».
Esta línea se inauguró en el año 1999 –a excepción de la estación de Rivas Futura, que no llegaría hasta el año 2008– y, con su integración en Metro de Madrid, pasará a formar parte de los 300 kilómetros de la red.
La construcción de una nueva estación

Asimismo, tal y como anunció la Comunidad de Madrid en octubre de 2022, está prevista la construcción de una nueva estación en superficie para la línea 9 con el fin de dar cobertura a los residentes de los nuevos desarrollos del sureste: Los Ahijones, Los Berrocales, Los Cerros, El Cañaveral, Ensanche de Vallecas y Valdecarros.
La futura parada, ubicada entre Puerta de Arganda y Rivas Urbanizaciones e inicialmente prevista para entrar en funcionamiento en 2029, llegará más tarde: las previsiones ahora –tras dos licitaciones desiertas y una tercera por un importe de 825.873,15 euros y 14 meses de ejecución, según la documentación a la que ha tenido acceso la agencia de noticias– apuntan a que estará operativa en 2030.
Según explicó el Gobierno regional cuando dio la noticia de su construcción, la nueva estación estará diseñada para «convertirse en un intercambiador de transporte colectivo tanto para las áreas residenciales como para las terciarias de los futuros desarrollos y contará con un aparcamiento disuasorio».