El porqué de la guerra de los pegadores de carteles

"Estafador de eventos. Empresa ilegal" o "Por guarro y tramposo tus eventos me los paso por…" son algunos de los carteles boicoteadores que han aparecido recientemente.

Si has paseado las últimas semanas por Madrid te habrás dado cuenta de que las aguas andan revueltas entre las empresas dedicadas a pegar carteles por Madrid.

Desde hace unas semanas, carteles en negro sobre blanco, en los que puede leerse «Estafador de eventos. Empresa ilegal» o «Por guarro y tramposo tus eventos me los paso por…», cubren todo tipo de carteles de eventos: desde artistas internacionales de gira por Madrid hasta las fiestas más humildes.

Como en el mundo del graffiti, los pegadores de carteles tienden a respetarse gracias a reglas no escritas que determinan cuándo es oportuno o no tapar el cartel anterior con uno nuevo. Siempre ha habido disputas, como es natural, al no existir un consenso escrito y ni un órgano sancionador, pero nunca el choque entre unos y otros había sido tan evidente.

La polémica pudiera haber arrancado con la pegada indiscriminada de carteles de una de las empresas de compra-venta de oro, que se saltaba algunas de las normas tácitas del gremio, como aquella que prohibe cubrir carteles de eventos que aún no se han producido.

A esto siguió una campaña tras la que algunos carteles de los famosos «Compro oro» aparecieron cubiertos. Esto podría haber disparado una contraofensiva de pegada de carteles masiva que cubren todo tipo de cartelería de la competencia: desde los carteles de la campaña de Unidas Podemos a fiestas reggaetoneras.

La ausencia de implicación por parte de la administración, y la presión de la competencia en un sector minoritario pero que aún sigue siendo rentable, amenaza con repercutir gravemente al negocio.