Una diva del Bronx, una noche en el Barrio de Salamanca y un chef al que le gustan las cosas “salvajes”. Jennifer Lopez cerró su paso por Madrid como manda el manual de las celebrities internacionales que ya han pasado por aquí: dejándose ver —como hiciera Margot Robbie la semana pasada en Arzábal— en uno de los templos de la gastronomía más instagrameables, jugosos y explosivos de la ciudad.
Y no, no fue DiverXO. Fue su hermano menor, StreetXO, el restaurante de Dabiz Muñoz donde la alta cocina se humaniza.
El local, ubicado en la tercera planta de El Corte Inglés de Serrano, lleva años siendo uno de esos sitios de peregrinación para los amantes de la fusión asiática bien entendida, pero con músculo, humor y picante. Si vas, no esperes formalismos: vas a ver neones, cocineros vociferando y platos que parecen salidos de un cruce entre un street market de Bangkok y una cocina de ciencia ficción.
Allí cenó JLo. Pero no en cualquier mesa. En el reservado secreto que hay dentro del local, un espacio alejado de miradas ajenas donde las cosas, según el propio chef, se ponen “salvajes y maravillosas”.
Fue el propio Dabiz Muñoz quien compartió la foto en su perfil de Instagram: un posado sonriente junto a Jennifer Lopez, con el siguiente pie: “Una noche clandestina en @streetxo.madrid con @jlo. La vida se vuelve salvaje y maravillosa en cuanto cruzas las puertas de StreetXO”.
Todo lo que se puede comer en StreetXo
¿Qué pudo cenar la artista estadounidense? No se ha filtrado el menú exacto, pero si se dejó asesorar, lo normal habría sido una combinación de hits del local como las Croquetas de la Pedroche (sashimi de atún, leche de oveja, kimchi y té Lapsang Souchong), el mítico Dumpling Pekinés con oreja crujiente, hoisin de fresas y alioli, o el explosivo Carabinero Singapore, con rigatoni y brotes de soja al estilo street food asiático.
En la carta hay platos que rozan lo performativo: desde la lasaña koreana de vaca vieja gallega con wonton, hasta postres como el Brioche Pedroche con crema de vainilla y mango picado o la reciente milhoja de waffle helado con caramelo de violetas, que es como merendar dentro de una nube sabor umami.
El ticket medio ronda los 70-80 euros por persona, aunque en el reservado —como el que ocupó la cantante— hay que contar con un mínimo de 600 euros para seis comensales. A eso súmale la coctelería, que es otro mundo: del Huevo de la Pedroche al DiverXO Líquido Madrizzzz, pasando por el Kioto Matcha Gin Tonic, servido con ceremonia del té incluida.
StreetXO se ha convertido, sin necesidad de colgarse la medalla de las tres estrellas Michelin, en un lugar de culto en Madrid. Un restaurante que gusta a chefs, a foodies y a famosos que no se conforman con una cena correcta. Jennifer Lopez no ha sido la única: por ahí han pasado Ed Sheeran o Naomi Campbell. El resto de los mortales, si tienen suerte con la lista de espera o hacen cola, pueden sentarse en la barra y ver cómo vuelan los fuegos y los dumplings.