En un contexto en el que hablar del mercado del alquiler en Madrid –por la idiosincrasia de este medio, aunque la situación es extrapolable a muchas ciudades del país– es sinónimo en la inmensa mayoría de los casos de hacerlo de una subida de precios que parece no tener techo, es un alivio –aunque sea relativo– que algunos distritos de la ciudad registren caídas en el valor de los arrendamientos.
En concreto han sido diez de los 21 distritos de Madrid donde la variación anual del precio de la vivienda en alquiler –entre diciembre de 2024 y diciembre de 2025– ha sido negativa, según el informe La vivienda en alquiler en España en el año 2025, elaborado a partir del Índice Inmobiliario Fotocasa.
Donde más se ha hecho notar ese descenso ha sido en el distrito de Barajas, donde se han registrado simultáneamente una caída del 13,7% del precio del alquiler y una de las mejores valoraciones en cuanto a calidad de vida. Con algo más de cinco puntos de diferencia le sigue Villaverde (-8,4%) y en tercer lugar Fuencarral-El Pardo (-5,4%), en el que uno de sus barrios ha registrado el mayor descenso del año en la capital.
El resto de distritos que completan la lista de los diez que han experimentado una caída más acusada del precio del alquiler en Madrid son Puente de Vallecas (-5,2%), Latina (-5,0%), Moncloa – Aravaca (-1,8%), Carabanchel (-1,8%), Usera (-1,3%), Chamartín (-0,7%) y Tetuán (-0,1%).
¿A qué se debe esta caída del alquiler en algunos distritos de Madrid?

Como suele ser habitual para explicar casi cualquier fenómeno, la respuesta es multifactorial. Una de las razones que explican este descenso tiene que ver con un rol más activo por parte de los futuros inquilinos a la hora de negociar con los caseros. «Detectamos una menor disposición a asumir las cifras más elevadas», lo que provoca «ajustes a la baja en el precio final», explicaba en declaraciones a Infobae Juan Uribe, de Alquiler de Engel & Völkers Madrid.
El descenso, según señala María Matos –directora de Estudios y portavoz de Fotocasa–, es también consecuencia de tres años de subidas, lo que «refleja un ajuste en determinados municipios y distritos de la región». En el ámbito de la legislación, influye el Índice de Referencia de Arrendamientos de Vivienda (IRAV) aprobado por el Gobierno, que establece que la subida máxima que se podrá aplicar en 2025 es de un 2,2%.
Esta norma, sin embargo, solo aplica a los contratos firmados a partir del 25 de mayo de 2023: de hecho, muchas personas estarán experimentando a lo largo de este año una subida importante si sus contratos eran de tiempos del covid.