En plena campaña navideña, la Fundación Contemplare ha vuelto a reunir lo mejor de los obradores monásticos en una feria única donde cada dulce lleva la firma silenciosa de monjes y monjas de clausura. Tras pasar por la Plaza Mayor y otros enclaves, ahora la cita continúa exclusivamente en el centro comercial ABC Serrano de Madrid, convertido estos días en escaparate del patrimonio repostero de decenas de monasterios.
En los expositores se mezclan mantecados, polvorones y mazapanes tradicionales con recetas muy buscadas, como las yemas de las clarisas o el famoso bizcocho marroquí, junto a panettone y garrapiñadas que llevan generaciones elaborándose tras los muros de los conventos. Cada caja que se vende ayuda a sostener comunidades contemplativas de toda España, Francia e Italia, que encuentran en estas ferias una forma de mantener su vida de oración y trabajo manual.
Novedades gourmet desde el claustro

Junto a los sabores de siempre, esta edición incorpora propuestas más atrevidas, como turrón de matcha, bolitas de macadamia y chai, pistachos caramelizados, galletas de queso o incluso una sorprendente morcilla para untar (boudin noir à tartiner), una delicatessen francesa.
Además de dulces, la feria da a conocer una línea de cosmética 100% natural elaborada con plantas y productos de los huertos monásticos, desde cremas hidratantes y bálsamos labiales hasta jabones de arcillas, champús de lavanda o ambientadores con aroma a higo. Bajo el lema Made in Prayer, cada artículo refleja que hay un balance posible entre el cuidado del cuerpo con una espiritualidad profundamente enraizada en la tradición contemplativa.
Por las fechas en las que nos encontramos, la feria ya solo puede visitarse en ABC Serrano, donde permanecerá abierta hasta el 20 de diciembre con una selección de dulces tradicionales perfecta para adelantar compras navideñas o encontrar regalos gourmet. Quienes no puedan acercarse a Madrid tienen la opción de adquirir muchos de estos productos a través de la web de la Fundación Contemplare, con envíos a domicilio desde los propios conventos a toda la península.