Falta apenas una semana para que en el calendario astronómico se produzca la última luna llena de 2025, que será especialmente espectacular al tratarse además de una superluna –fase en la que el satélite está más cerca de la Tierra y, en consecuencia, se ve más grande y brillante de lo habitual–.
El fenómeno se producirá durante la tarde noche del 4 al 5 de diciembre, alcanzando su máximo esplendor a las 00:14h del día 5. Esta superluna pondrá fin a una sucesión de otras dos muy seguidas –que se produjeron el 7 de octubre y el 5 de noviembre–, algo poco habitual.
Para quienes disfruten especialmente de la observación del cielo nocturno, es altamente recomendable no dejar pasar esta oportunidad, ya que no se volverá a ver una luna llena de estas características hasta 2042.
Esa excepcionalidad se explica a través del major lunar standstill («parada lunar mayor»), un fenómeno que ocurre cada 18,6 años: en esos momentos la declinación de la luna alcanza un punto máximo, modificando su trayectoria y visibilidad, haciendo que aparezca muy alta en el horizonte del hemisferio norte.
Una luna llena con nombre propio

Como ocurre con otros fenómenos astronómicos como la Luna de Fresa o la de la Cosecha, esta última luna llena de 2025 también tiene una denominación popular: Luna Fría o Luna de las Noches Largas.
Esta nomenclatura, que tiene peso especialmente en el contexto anglosajón, tiene su origen en que se produce durante uno de los meses más fríos del año, y cuando las noches son más largas.
¿Cuál es la mejor forma de ver esta superluna fría?
Para observar esta última luna llena del 2025 no es necesario ningún equipo especial, aunque la observación será más detallada a través de herramientas como telescopios.
Para contemplarla en las mejores condiciones, se recomienda buscar un lugar sin contaminación lumínica.