La reciente declaración del cocido madrileño como Bien de Interés Cultural (BIC) en la categoría de Patrimonio Inmaterial reconoce a nivel nacional este plato como una expresión fundamental de nuestra identidad. Pero su presencia no termina donde lo hacen nuestras fronteras: mientras que en Madrid alguien degusta uno, en Nueva York puede haber otra persona haciendo lo propio en Bartolo, un restaurante del West Village que lo sirve respetando, incluso, los vuelcos.
De hecho Rob Martinez (@robmartinez), creador de contenido enfocado en «historias sobre gente y comida», ha sido esa persona y ha publicado un vídeo al respecto, en el que muestra cómo preparan este plato madrileño a más de 5.000 kilómetros de distancia de su lugar de origen.
Lo cierto es que, al menos a la vista –y ante la imposibilidad de comparar el gusto de uno y otro– el cocido de Bartolo (310 W. 4th St., Nueva York) se parece y mucho al que podríamos encontrar aquí. No en vano Ryan Bartlow –el chef–, pasó años cocinando en España y «este plato es una carta de amor a Madrid», según relata Martinez.
Su receta incluye todo lo que podría incuir una hecha aquí, desde los garbanzos y la verdura hasta la carne –lo sirven con morcilla, chorizo y butifarra que elaboran allí mismo–. Y están familiarizados con el concepto de los vuelcos: en el primero sirven el caldo con fideos y en el siguiente el resto de ingredientes.
Un restaurante recomendado por la Guía Michelin
El cocido no es el único plato de nuestra gastronomía que se sirve en Bartolo. De hecho, la protagonista de la carta es la cocina española: hay pintxos, gildas, torreznos, jamón ibérico, huevos fritos con patatas y gambas o callos a la madrileña.
El local cuenta, además, con el reconocimiento de la prestigiosa Guía Michelin, que recomienda desde entrantes –pan cristal untado con mantequilla y cubierto con anchoas o ajo blanco con sorbete de melón– hasta platos más contundentes –cerdo ibérico a la parrilla, rabo de toro estofado en vino tinto y cochinillo y cordero asados–.