En los fondos de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense, la momia de una mujer joven está rodeada de rumores. De acuerdo con una dudosa leyenda, antes de acabar en el depósito de la universidad había sido la queridísima hija de un doctor que, tras su muerte, perdió la cabeza tratando de mantenerla a su lado.
En 1875, el rey Alfonso XII inauguró en la esquina entre el Paseo de la Infanta Isabel (entonces el paseo de Atocha) y la calle Alfonso XII (entonces la calle de Granada) el «Museo Anatómico» por iniciativa del médico Pedro González Velasco, del que era, además, su domicilio. En principio, aquel lugar, que después se ampliaría y se convertiría en el Museo Nacional de Antropología, albergaba la colección personal del doctor.
El edificio neoclásico había sido concebido como un «templo a la ciencia» por el marqués de Cubas (arquitecto, también, de la catedral de la Almudena) siguiendo las indicaciones del doctor Velasco. El hijo de labradores segovianos se había convertido en un médico reconocido y en el fundador en 1865 de la Sociedad Española de Antropología. Su discípulo, Ángel Pulido, diría de él que «le bastaban un bisturí, unas pinzas, unas tijeras para hacer maravillas».
Sin embargo, no todo eran luces en la vida del prestigioso doctor; en 1864, su única hija, María de la Concepción (Conchita), había muerto de fiebre tifoidea con tan solo quince años. Además, tras la inauguración del museo en 1875, su posición social y económica empezó a resentirse; había invertido en su totalidad en la construcción del edificio. Y luego, claro, estaban los rumores…
La leyenda de la momia del Museo Nacional de Antropología

Velasco quedó destrozado por la muerte de su hija. Su duelo se había visto agravado por el sentimiento de culpa que asolaba al doctor, quien estaba convencido de haber contribuido a la muerte de su hija por haberle dado un medicamento que el médico de la joven, Mariano Benavente (el padre de Jacinto Benavente), le había recomendado no administrarle.
Tras la muerte de Conchita, Velasco decidió aplicar sus conocimientos de anatomía a la conservación del cuerpo de su hija. Lo hizo sin ayuda: «quiso embalsamar el cadáver de aquel pedazo de sus entrañas», describiría más adelante Ángel Pulido. Tras el embalsamamiento, Conchita fue enterrada en el nicho familiar del doctor en el cementerio de San Isidro.
La intención de Velasco, sin embargo, era llevarse el cuerpo de su hija y momificarlo para conservarlo en una capilla en el edificio del que sería el Museo Nacional de Antropología, y así lo hizo tras la inauguración de este en 1875.
De ahí nacería su leyenda, que fue agrandándose con historias sorprendentes, como aquella, relatada por Ángel Pulido, de que Velasco había encargado a una modista que maquillara y vistiera a la moda a la momia. Había muchas más, a cada cual más increíble (y probablemente interesadas en dañar la reputación de Velasco, conocido por sus ideas liberales), como que se la llevaba a corridas de toros, o a pasear en coche por la ciudad.
Otro de los rumores es que aquella momia acabó en el museo de Anatomía de la Universidad Complutense. Sin embargo, lo cierto es que tanto el cuerpo de Conhcita como los de sus padres están enterrados en el cementerio de San Isidro, donde aún pueden visitarse a día de hoy.
Cómo visitar el Museo Nacional de Antropología: precios, horarios y entradas gratuitas
Además de ser el protagonista de una de las leyendas más célebres de la capital (que inspiró, por ejemplo, un cuento de Ramón J. Sender), Pedro González Velasco dejó un importante legado científico. A su muerte, el Estado compró el edificio del museo y todas sus colecciones, y a día de hoy el Museo Nacional de Antropología (llamado así desde 1993) continúa abierto al público muy cerca de la estación de Atocha.
Concretamente, los horarios del museo son:
- De martes a sábado: de 9:30 a 20:00
- Domingos y festivos: de 10:00 a 15:00
- Cerrado todos los lunes del año, 1 y 6 de enero, 1 de mayo, 24, 25 y 31 de diciembre y un festivo local.
La entrada general cuesta 3 €, y puede comprarse una tarjeta anual por 25 €. También se puede acceder a través de los abonos «Museos de la Ciudad». El acceso es gratuito para todos los visitantes:
- Los sábados a partir de las 14:00 horas.
- Todos los domingos.
- Los días 18 de abril, 18 de mayo, 12 de octubre y 6 de diciembre.
También pueden acceder de forma gratuita, entre otros colectivos, los menores de 18 años y los mayores de 65, así como para el personal docente, los estudiantes de entre 18 y 25 años o los titulares del Carné Joven (la lista completa de grupos con entrada gratis está disponible en la web del museo).
Ciertas exposiciones temporales del museo también son accesibles gratuitamente, algunas con reserva previa, según puede consultarse en los programas de actividades del Museo Nacional de Antropología.