Antaño, los madrileños y madrileñas se abastecían de productos básicos de alimentación en las clásicas tiendas de ultramarinos. Hoy día, sin embargo, las compras en estos comercios tradicionales descienden en todo el territorio nacional, mientras que los supermercados, seguidos por los hipermercados, son los establecimientos de preferencia, según el Informe del Consumo Alimentario en España.
En Madrid, uno de los hitos que marcaría el cambio en los hábitos de consumo llegó el 19 de junio de 1975. Fue entonces cuando abrió sus puertas en la avenida de Pío XII el primer hipermercado de la región, Jumbo, en un momento en el que caminar por los pasillos de un gran establecimiento para llenar el carrito de la compra aún no era lo habitual en nuestro país. Sus carteles publicitarios prometían a los compradores más de «30.000 artículos diferentes».
El nombre de aquel primer hipermercado, Jumbo, estaba inspirado en el de la madre del elefante Dumbo, el protagonista del célebre filme de Disney. Su apertura no estuvo exenta de polémica; los comerciantes tradicionales veían en este tipo de establecimientos una amenaza para sus pequeñas tiendas de barrio. Así lo recoge un reportaje de EL PAÍS publicado veinte años más tarde, donde también aparecen testimonios de los que fueran los empleados del hipermercado.
Uno de ellos es el de Soledad Fernández, quien en el día de la apertura se estrenó también como cajera: «La gente estaba acostumbrada a la tienda de barrio. Cogían todos los productos y luego tenían que dejar la mitad porque no llevaban dinero, lo que ocasionaba grandes colas en las cajas, que entonces eran de manivela».
Los compradores del Jumbo acabarían adquiriendo la «cultura del híper». Hasta entonces, no fue fácil para los madrileños y madrileñas acostumbrarse a este nuevo modo de consumo, que revolucionaría su forma de hacer la compra.
Terror entre la frutería y la sección de congelados
Por los pasillos del Jumbo rodaron, además de carritos de la compra, las cámaras del equipo del programa musical 300 millones, de RTVE. El primer hipermercado de Madrid fue, en 1980, el escenario del videoclip de un tema de Alaska y Los Pegamoides, una de las agrupaciones más representativas de La Movida. Suena así: «Terror en el hipermercado / Horror en el ultramarinos / Mi chica ha desaparecido / Y nadie sabe cómo ha sido».
Quizás no debiera resultar llamativo que aquel fuera el escenario elegido por Alaska y los Pegamoides, puesto que no era la primera vez que aquel lugar acogía un rodaje. Bien es cierto, eso sí, que fue mucho antes de la apertura del Jumbo.
La parcela donde se levantaría finalmente el hipermercado fue, antes de que la comprara el grupo portugués Pan de Azúcar, la ubicación de los estudios de cine Sevilla Films, donde se rodaron, por ejemplo, partes la película de El Cid del 61, protagonizada por Charles Heston y Sophia Loren. De Hollywood a los Pegamoides; un pequeño paso para un hipermercado, un gran salto para la humanidad.
La historia del antiguo Jumbo de Pío XII termina con su compra por parte de Alcampo. El 23 de noviembre de 1996, el hipermercado reabrió como en el (entonces) noveno hipermercado de la cadena francesa en la Comunidad de Madrid. En la actualidad, el establecimiento continúa funcionando como un hipermercado Alcampo en su ubicación original de Chamartín.