×

ESCRIBE LO QUE ESTÁS BUSCANDO Y PULSA INTRO

Cargando...
Gastronomía Promocionado

Ella Sky Bar: una panorámica de Madrid escondida a plena vista

La azotea pasa desapercibida en el meollo de la Gran Vía, pero desde arriba se ve todo Madrid y más allá.

By Lucía Mos

Ella Sky Bar: una panorámica de Madrid escondida a plena vista

Visita y prueba el menú de Ella Sky Bar: un escondite en las alturas de la Gran Vía

💕 ¡No te pierdas este menú de San Valentín con Brugal 1888!

En una calle donde el movimiento no cesa y nuestros ojos saltan de los carteles luminosos a los escaparates abigarrados, Ella Sky Bar brilla desde la quietud, a sabiendas de que se reserva para quienes ven en lugar de mirar. Un rótulo discreto y un ascensor sin pretensiones guían a los descubridores de este secreto a una azotea desde la que, pocos lo saben, se ve todo Madrid.

ella-sky-bar

En la parte más elevada de la Gran Vía, diez pisos dan para mucho. Las puertas del ascensor dan a un restaurante que parece flotar en el aire, rodeado como está de la crème de la crème arquitectónica: el cartel de Schweppes es uno de sus vecinos de al lado.

Los centímetros que separan Ella Sky Bar del cielo nos dejan ver cómo los edificios icónicos y anónimos de Madrid se amontonan como en una foto de familia. Tejados rojos, torres sobresalientes, fachadas alucinantes y azoteas al desnudo comparten una panorámica que revela la inmensidad de la capital y permite observar de cerca edificios invisibles a ras de suelo.

ella-sky-bar

Sin renunciar a las vistas, en el interior se cocina lo buenoLa carta de Ella es moderna pero sin estridencias, sabrosa y fresca: risotto de boletus con foie, ceviche de mar con leche de tigre, carrillera de ternera con puré de patata, secreto ibérico con salsa strogonoff… y postres de lo más goloso.

La versión más dulce de Ella está, como no podía ser de otro modo, es este menú especial de San Valentín con Brugal 1888. Una selección exclusiva que consta de cuatro platos, postre y cóctel para dos personas.

ella-sky-bar

La visita tiene que acabar en el punto más alto, literalmente: la copa final hay que tomarla unos escalones más arriba, y una vez allí mirar hacia abajo para ver pasar a los transeúntes y la vida. Solo en sitios como este se hace tangible ese lema madrileño que conoce hasta el recién llegado.

Nota: La terraza superior no está disponible actualmente por la realización de obras.