Las experiencias inmersivas han ido copando el panorama cultural. Ya no basta con ver una exposición y salir con algo de conocimiento nuevo adquirido —y alguna foto que lo demuestre para Instagram— ahora tienen que ser un recorrido también para los sentidos. Es la manera de captar la atención de los visitantes que ahora viven la experiencia con el móvil en la mano. El entretenimiento y la cultura confluyen en este nuevo formato expositivo que ha llegado para quedarse.

Desarrollada en colaboración con expertos de la Universidad de Harvard, esta expedición en realidad virtual permite recorrer la meseta de Guiza y acceder a zonas de la necrópolis restringidas al público general.
El recorrido inmersivo traslada a los visitantes 4500 años al pasado para presenciar los ritos funerarios y el embalsamamiento del faraón Keops. La actividad está diseñada para curiosos, fans de la arqueología y familias con niños mayores de 10 años (mínimo 1,30 m de altura).
Olafur Eliasson: Tu inconmensurable expansión de llamaradas

Tu inconmensurable expansión de llamaradas es el nombre de la nueva exposición monográfica que la Galería Elvira González propone sobre las últimas obras del artista danés y que abrirá sus puertas el 25 de febrero. En ella, encontraremos 19 pinturas y dos instalaciones de luz. La luz es el foco de estudio de Eliasson, que lleva décadas investigando el efecto de esta, el color, la percepción, los fenómenos ópticos… y que le llevan a crear esas instalaciones de grandes dimensiones, envolventes, inmersivas, alucinantes, que le caracterizan.

1200 drones transforman el cielo nocturno en una gran pantalla luminosa para recrear momentos icónicos de las películas de Harry Potter™. El espectáculo envuelve al público combinando la banda sonora de la saga con las figuras gigantes de personajes como Dobby o escenas de un partido de Quidditch™.
La inmersión se consigue difuminando la frontera entre los espectadores y el show mediante tecnología interactiva. Cada asistente lleva una pulsera LED que reacciona a los movimientos de los drones y se ilumina al unísono con diferentes colores, incluidos los de las casas de Hogwarts™.

Madrid está lleno de experiencias inmersivas. Pero aquí no hay pantallas gigantes, realidad virtual ni efectos digitales constantes: aquí la inmersión ocurre en una arena romana levantada en mitad del Hipódromo de la Zarzuela. ROMA: Combates Prohibidos convierte Madrid en un Coliseo durante cuatro noches, los días 26, 28, 29 y 30 de junio.
El espectáculo mezcla teatro en directo, combates coreografiados, ambientación histórica y tensión constante. El César entra en la arena, el público grita desde las gradas y los gladiadores comienzan a enfrentarse en luchas que pasan de la exhibición al caos absoluto.

En LEGENDS The Home of Football el fútbol se vive desde dentro: zona PlayStation para jugar al FIFA, realidad virtual para meterse en jugadas como el ‘gol del siglo’ y salas que recorren grandes estadios del mundo o la historia del deporte, con momentos como el partido improvisado durante la Christmas Truce.
El recorrido se completa con una experiencia tipo cine 4D: asientos en movimiento, sonido envolvente y efectos que acompañan un viaje por los grandes torneos. Aquí no solo se mira, se siente.

No 500, ni 1000: ¡1200 drones iluminarán el cielo madrileño este verano! Si te apetece una experiencia sensorial a cielo abierto, Space Chase llega a Madrid durante dos noches. La nueva propuesta de DroneArt Show narra la emotiva historia de amistad entre Joey y Freddie, un niño humano y un divertido alien. Una aventura a través de planetas, estrellas y galaxias lejanas para todos los públicos.

Imagínate entrar en un teatro y que no exista la «cuarta pared». Eso es exactamente lo que pasa en The Jury Experience, donde tú formas parte activa de la experiencia. Desde tu butaca serás jurado de un complicado caso judicial en el que decidirás si el acusado o acusada es inocente o culpable.
Desde crímenes que comenzaron con un triángulo amoroso hasta robos millonarios o errores con consecuencias fatales de la IA, todos los casos nos enfrentarán a nuestros propios principios en complejos dilemas morales. Pruebas forenses, testimonios… ¿se te da bien leer entre líneas? Ponte a ti mismo a prueba en este teatro inmersivo.

¿Una galería de arte inmersiva? ¿Un reclamo fabuloso en redes sociales? ¿El plan definitivo para revivir tu infancia? IKONO es todo eso y más: es arte, fotografía y experiencia. Se trata de un espacio experiencial perfecto para compartir con amigos o familia.
El concepto de IKONO, que orbita en torno a cuatro elementos —color, luz, texturas y volúmenes—, se expande en doce salas, divididas en tres plantas, que trasladan al interior paisajes oníricos como la de los bosques de bambú o fantasías como la piscina de bolas.

Una experiencia inmersiva para los más pequeños que se adentrarán en un laboratorio absolutamente loco pero también didáctico: Chaos Lab abrirá sus puertas este noviembre con diversos monitores (y el carismático Doctor Splat) que les enseñarán conceptos científicos básicos con juegos, dinámicas, experimentos… y mucha diversión.
‘Fundación’, de Marlon de Azambuja

Aquí se entra descalzo, sintiéndolo todo pisada a pisada. El torreón de la Casa Encendida acoge una instalación del artista brasileño Bruno Leitão, que busca un «fundamento» (haciendo honor al título de su creación), es decir, «un movimiento de descenso que explora aquello que sostiene y, al mismo tiempo, condiciona toda forma de conocimiento». Los materiales de la instalación son conexiones entre sujeto y materia, entre memoria y razón, entre sensación y pensamiento.

BuzzAttack funciona como meterse literalmente en un programa de televisión: pantallas por todas partes, focos, una ruleta enorme y un set que replica al detalle un plató real. Todo está pensado para que la sensación sea full inmersiva, desde el presentador generado por IA hasta las pruebas rápidas, los botones y el sonido del propio estudio.
‘Pulgar’, de Mónica Mays

La nueva exposición de Matadero en el contexto del programa ‘Abierto x Obras’ se centra en la obra de Mónica Mays, una serie de objetos e historias que, al ensamblarse, sostienen diferentes formas de contacto. Materiales domésticos, orgánicos, rituales… se entrelazan para evocar e investigar «cómo afecto, violencia y deseo circulan a través del mito y la materia».
Luna: A Journey to the Moon

Esta es la experiencia inmersiva indicada para todas aquellas que alguna vez quisimos ser astronautas o nos imaginamos como Matthew McConaughey en Interestellar. Luna: A Journey to the Moon se desarrolla en un espacio virtual y sumerge a los participantes en la odisea del Apolo 11, es decir, el alunizaje del 20 de julio de 1969 cuando el hombre pisó, por primera vez, la superficie de la Luna.

Un lugar donde todo es posible: hacerse gigante, desaparecer, jugar con la gravedad, etc. Y no es magia, es ciencia, la de los trucos visuales que usan los magos y que este museo aplica para que, de manera muy didáctica, nos sorprendamos en cada una de sus instalaciones interactivas.
Spark Island

Spark Island es un centro de ocio que mezcla el clásico escape room con actividades mucho más inmersivas. Por un lado, cuenta con un escape room que huye de lo tradicional con pruebas que ofrecen desafíos muy interactivos; por otro, cuenta cion una enorme sala de realidad virtual llena de secretos. Un lugar perfecto para ir con amigos o para disfrutar de un team building divertido.
Cabaret: el musical en el Kit Kat Club

Seguro que te suenan canciones como Money, Money o Mein Herr, hitos del teatro musical del show Cabaret. Aunque Madrid ha contado con diversas adaptaciones de este musical (y cómo olvidar la película protagonizada por Liza Minnelli) este año llega una versión que irá un poco más allá, ofreciendo lo que es espera pero en un entorno, el del propio Kit Kat Club (escenario original de la obra) en continuo movimiento, donde los intérpretes interactúan con el público pues forman parte de la propia obra.
Imageen Madrid –Ruta 360 por Madrid Centro Histórico

Imageen ofrece un paseo por los monumentos más icónicos de la ciudad con gafas de realidad virtual en lugar de guía tradicional (aunque te acompaña uno por tu seguridad). Durante unos 90 minutos, personajes como Felipe V o Manuela Malasaña te cuentan curiosidades sorprendes mientras el Madrid de todos los días se transforma ante tus ojos. Una experiencia que mezcla cultura, tecnología y paseo urbano con una buena dosis de historia.
Titanic en realidad virtual

40 minutos con unas gafas de realidad virtual; 40 minutos sumergidos explorando el Titanic en las profundidades del Atlático. Esta experiencia de realidad virtual descubre historias personales rescatadas de los testimonios de algunos de los supervivientes además de recrear el interior del buque.
Sweet Space

Aquí todo es color pastel, grandilocuente y bombástico. Sweet Space Museum es un lugar de entretenimiento absoluto para los más pequeños de la casa que lleva, como hilo conductor, lo dulce, las chucherías, lo «kawaii», lo más cuqui de lo cuqui. Una consecución de salas tematizadas por diferentes artistas para alucinar paso a paso. Además, el museo acaba de estrenar su propia experiencia de Realidad Virtual.

Cuando decimos que en Madrid hay de todo nos referimos a cosas como esta: un museo que analiza la luz a través de juegos artísticos, reflejos, efectos e instalaciones. Un espacio inmersivo para ir, sala a sala, sumergiéndonos en el Light Art.

La forma más sencilla de definir OXO es de la siguiente manera: «el paraíso de los gamers«. En su interior se presentan máquinas vintage y videojuegos de última tecnología para probar, recordar y alucinar.