Han sido cinco meses de trabajos y una inversión de 655.000 euros para devolver a uno de los jardines históricos más bonitos de Madrid –y por tanto, a los madrileños y madrileñas– dos de sus construcciones más singulares del siglo XIX en la capital: el antiguo casino de baile y el fortín del parque de El Capricho.
Con la rehabilitación acometida en este espacio verde, ubicado en el número 25 del paseo de la Alameda de Osuna, el Ayuntamiento de Madrid ha recuperado dos elementos del patrimonio arquitectónico del jardín con el objetivo de «devolver a los madrileños el atractivo de uno de los rincones más valiosos y con mayor encanto de la ciudad».
En lo que respecta al casino de baile, trae al presente costumbres de otro tiempo como la celebración de fiestas en grandes salones, a los que acudía la flor y nata de la sociedad de la época.
Los trabajos en este punto han consistido, entre otras actuaciones, en recuperar elementos originales de su estructura, el refuerzo de la bóveda del salón principal y la restauración de «elementos singulares como peldaños, suelos y pavimentos, utilizando piezas originales o nuevas». Además, se han rehabilitado las carpinterías de madera respetando su diseño histórico.

Respecto al fortín, la restauración se ha basado en la limpieza, saneamiento y refuerzo de su estructura, manteniendo su aspecto original. Una de las intervenciones más destacadas, no obstante, ha sido la reconstrucción de la garita desaparecida, que se ha podido llevar a cabo a partir de documentación gráfica, modelos históricos y planos antiguos, según ha explicado el consistorio madrileño.
En una publicación de la página Visitando jardines, además, se hace referencia a la función que cumplía esta construcción: «contaba con puentes levadizos, banderas, cañones y una garita con el muñeco de un soldado, destinados todo ello al juego de los señores».
El futuro museo en el Palacio de El Capricho

Las del casino de baile y el fortín no son las únicas obras que están transformando este jardín romántico y de estilo paisajista de finales del siglo XVIII, diseñado por encargo de María Josefa Alonso Pimentel, duquesa de Osuna.
Es precisamente en su honor en el que el Palacio del Capricho abrirá convertido en museo después del verano, según recoge ABC. Además, ese podría ser el detonante para que este parque (que solo abre los fines de semana y festivos) se pueda visitar también de lunes a viernes.
La apertura de este edificio como museo es un proyecto que viene de lejos: ya se hablaba de ello durante la alcaldía de Manuela Carmena, en 2018, y desde entonces las obras se han llevado a cabo de forma intermitente.
Otros puntos de interés en el parque de El Capricho

Hasta que tenga lugar la apertura de ese futuro museo, hay otros muchos puntos de interés en este parque hecho a medida para la duquesa. Uno de los más peculiares es la Casa de la Vieja, un refugio en el que tenía a bien celebrar fiestas, comedias pastoriles y sesiones de espiritismo. Su historia en profundidad la contaba nuestra compañera Esther Álvarez en este reportaje.
Otro enclave que suele suscitar mucho interés es el búnker de la Guerra Civil que aún se conserva, y que únicamente se puede visitar en ocasiones excepcionales como durante las distintas ediciones de Pasea Madrid.
Cuándo visitar el Parque de El Capricho

El horario de El Capricho, que solo abre los fines de semana y festivos, es el siguiente:
- De abril a septiembre: de 9:00h a 21:00 h
- De octubre a marzo: de 9:00h a 18:30 h
- Los días 25 de diciembre y 1 de enero el parque permanece cerrado al público.
El acceso es gratuito hasta completar aforo (1.000 personas) y hay una serie de normas a tener en cuenta si se quiere visitar: no se puede acceder ni con animales (incluso si no van sueltos) ni con patinetes o bicicletas. Tampoco está permitido comer en el interior del jardín ni jugar a la pelota.