Es difícil aburrirse en Madrid, a veces lo complicado es elegir entre tanta oferta cultural. La capital se reinventa a diario con sus teatros, museos, salas de exposiciones, conciertos y una agenda de eventos que cubre todos los intereses y edades.
Desde exclusivos festivales de música hasta itinerarios históricos y ciclos de cine independiente, Madrid convierte cualquier jornada en una oportunidad para descubrir artistas, ideas y espacios singulares. Para que no te sientas abrumado por tanta oferta, aquí tienes los 5 planes que puedes hacer hoy en la capital: opciones seleccionadas entre lo mejor de la agenda local, que incluyen tanto grandes estrenos como exposiciones temporales como pequeños conciertos, para que sea sencillo decidir y aprovechar al máximo todo lo que Madrid tiene por ofrecer.

Un marché parisino bajo techo con más de 60 expositores y entrada libre. Dentro de los planes que hoy mantienen viva la efervescencia cultural de Madrid, el Mercado del Encanto vuelve esta primavera al Palacio de Santa Bárbara (calle Hortaleza, 87) con más de 60 expositores de arte, moda, diseño y artesanía contemporánea y una terraza gastronómica de La Dichosa; la entrada es libre.
El Túnel de Villanueva

Tras casi 50 años cerrado, esta joya arquitectónica diseñada por Juan de Villanueva vuelve a abrir sus puertas para conectar el Campo del Moro con la Casa de Campo. Los visitantes podrán recorrer el túnel que José Bonaparte proyectó como salida privada y que ahora luce sus proporciones originales tras una profunda rehabilitación. Este pequeño túnel reabre parcialmente su tramo histórico para que los madrileños descubran sus elementos de ladrillo y cantería originales.
El Prado multiplicado

Un buen para estos días lluvioso es pasarse por el Museo del Prado para descubrir El Prado multiplicado: la fotografía como memoria compartida, la primera exposición monográfica que el museo dedica a la fotografía con fondos propios. En la sala 60 se muestran 44 imágenes históricas seleccionadas de una colección de más de 10.000 fotos, que documentan cómo se han visto y difundido las obras del Prado desde el siglo XIX. El recorrido permite asomarse a antiguas vistas de la Galería Central, la sala de Murillo o la galería de escultura, con paredes abarrotadas de cuadros, viejos sistemas de calefacción e incluso visitantes y empleados captados por accidente. Es una oportunidad perfecta para ver el Prado “por dentro” como casi nadie lo recuerda y entender cómo la fotografía ayudó a que sus cuadros dieran la vuelta al mundo mucho antes de Instagram.
Bailad como si nadie os viera

La nueva instalación inmersiva de Oliver Laxe en el Reina Sofía convierte el Espacio 1 del Edificio Sabatini en una experiencia sensorial a medio camino entre la rave y el rito místico. Bajo el título HU/هُوَ. Bailad como si nadie os viera, la propuesta parte de las imágenes y el proceso creativo de su premiada película Sirāt para invitar al público a cruzar un umbral sonoro y visual más que a “ver” una exposición al uso.
En la primera sala, casi a oscuras, una pirámide de altavoces inspirada en el ecosistema de las raves emite una vibración continua que actúa como preparación del cuerpo, una especie de purificación sonora antes de entrar en la pieza principal. La segunda sala acoge una instalación de tres proyecciones panorámicas con paisajes desérticos, templos y altavoces convertidos en tótems, entre los que se mueven figuras humanas al ritmo de una música electrónica compuesta por Kangding Ray.
La muestra, que puede visitarse del 17 de diciembre al 20 de abril de 2026, se concibe como una meditación sobre lo sagrado, la geometría espiritual y el trance, y no tanto como un simple making of de la película. Se completa con una retrospectiva de la filmografía de Laxe y un programa de cine que refuerzan su perfil de creador híbrido, a medio camino entre el cine de autor y el arte contemporáneo.
La exposición de arte urbano definitiva

Banksy, Basquiat, Haring y buena parte del ‘quién es quién’ del arte urbano mundial se dan cita gratis en la Fundación Canal, en una muestra que recorre medio siglo de grafiti y street art —con más de sesenta obras originales, una sala dedicada solo a Banksy y presencia de artistas españoles como SUSO33, El Xupet Negre o PichiAvo— para contar cómo el lenguaje del spray ha pasado de la calle al museo sin perder su filo político.