Telefónica se ha desprendido del edificio que hospedó su sede durante décadas en el número 28 de Gran Vía. La empresa de telecomunicaciones ya había llegado a un acuerdo en mayo de este año con el empresario inmobiliario Tomás Olivo, dueño de la empresa General de Galerías Comerciales. La transacción se firmó finalmente el pasado martes 1 de septiembre por valor de 200 millones de euros, según ha publicado CincoDías.
El precio definitivo se ha situado muy por debajo de las expectativas de la multinacional, presidida desde enero de 2025 por Marc Murtra, que pretendía aproximarse a los 300 millones. Desde que se conoció que Telefónica había puesto en venta su sede histórica a finales del año pasado, el interés por su compra fue desinflándose debido a la protección especial con la que cuenta como inmueble singular y a que el Ayuntamiento de Madrid informó a los interesados de las dificultades para un cambio de uso del edificio.
Actualmente, el inmueble tiene permiso urbanístico como dotacional de infraestructuras privado, y no sería fácil reconvertirlo a un uso residencial o terciario (para hacer de él, por ejemplo, un hotel). Aún se desconoce cuál será el uso que dará Olivo a la antigua sede de Telefónica en el futuro. El empresario, la sexta persona más rica de España, es el promotor principal del que será el centro comercial más grande de Madrid, Valdebebas Shopping, y tiene en marcha proyectos similares por todo el país.
Telefónica seguirá presente en el edificio durante los próximos tres años
Desde 2008, la sede operativa de Telefónica no está en el edificio de Gran Vía, sino en el Distrito Telefónica, en el barrio de Las Tablas. Sin embargo, la multinacional mantiene en su sede histórica el Espacio Movistar, que alberga la tienda Movistar, una sala inmersiva, una de cine y otras actividades de entretenimiento, y el Espacio Fundación Telefónica, donde se llevan a cabo charlas, exposiciones y actividades culturales.
Por el momento, la operadora de telecomunicaciones ha llegado a un acuerdo con el nuevo propietario del edificio para alquilar cinco plantas durante los próximos tres años, según las fuentes consultadas por CincoDías. Así, el Espacio Movistar y el Espacio Fundación Telefónica continuarán operando, al menos, mientras dure el acuerdo.
El rascacielos más alto de España hasta 1953

La que fue primera sede de Telefónica se construyó entre 1926 y 1929. El edificio fue ideado principalmente por el arquitecto Ignacio Cárdenas Pastor, quien antes de proyectarlo fue enviado a Nueva York a empaparse del estilo moderno de los rascacielos de la Gran Manzana. Así lo dispuso la ITT, empresa estadounidense que era, allá por los años veinte, la principal accionista de Telefónica.
El resultado fue el primer rascacielos de Madrid, que bebió tanto de la inspiración neoyorkina como de la tradición barroca madrileña. Con sus quince plantas y casi 90 metros de altura, fue durante más de veinte años el edificio más alto de Madrid (hasta 1953, cuando fue superado por el Edificio España).
Para la entonces Compañía Teléfonica Nacional de España, la ambición del proyecto, entonces único en España, respondía a un objetivo bastante práctico (y previsible): «halagar al posible comprador de acciones», como documentó el propio Cárdenas. Inevitablemente, la sede de la compañía se convirtió, además, en un emblema de la Gran Vía madrileña, y uno de los edificios más reconocibles de toda la capital.