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Altamarea: nueva librería independiente y de barrio para el distrito de Arganzuela

Está en la calle Eugenio Sellés, 3 y acaba de abrir sus puertas.

Alberto del Castillo Alberto del Castillo - Editor

Altamarea: nueva librería independiente y de barrio para el distrito de Arganzuela

Mientras hablo con Ana del Amo, librera de Altamarea, una clienta quiere comprar la antología poética de la escritora uruguaya Cristina Peri Rossi, flamante Premio Cervantes. La clienta hurga en la faltriquera, saca un billete y algunas monedas: “no me llega”, dice. Ana le propone una solución: te lo dejamos guardado, dame tu número de teléfono.

La acción –la confianza, la solución– no representa nada en sí o dice mucho de la librería: cuesta imaginar una acción similar en una gran superficie. Cuesta, de hecho, imaginar una acción similar en otra librería del barrio, básicamente porque no había muchas de estas características: orientada a la narrativa, poesía o ilustración producida por editoriales independientes.

Editorial Altamarea

Crédito editorial: Angel Biyanueba

Es tentador pensar que Altamarea, inaugurada el 23 de octubre y ubicada en Eugenio Sellés, 3, pone una solución que había identificado Altamarea. No hay ningún problema de disociación de la realidad ni una perogrullada. Altamarea es una librería, sí, pero también es una editorial independiente (¿independiente de qué? De dos sellos que copan cerca del 90% del mercado editorial) especializada en literatura italiana.

El problema, por cierto, sería el de ausencia de librerías con vocación de articular discursos (políticos, literarios) alrededor de un espacio concreto en el que se venden libros. Altamarea tienen su espacio de trabajo a apenas unos metros de donde ahora han abierto la librería. Sobre la relación entre editorial y espacio de venta de libros, Ana –que trabajó en la editorial haciendo prácticas de edición– dice que “quieren ampliar una sección en idioma original”.

Recomendaciones

Crédito editorial: Angel Biyanueba

Del Amo, que se dedica de una forma (librera) u otra (correctora) a los libros, es también maestra de educación especial. Al preguntarle por una recomendación, otea la librería, se dirige al fondo, peina con la mirada, va cerrando la zona de elección, selecciona ‘Lectura Fácil’ (Anagrama, 2018) de Cristina Morales y dice que “a mí me gustó mucho: reconozco que fue difícil leerlo, pero dado que estudié educación especial, trabajo social, me gusta la visión que da”.

También selecciona dos libros del catálogo de Alta Marea, pero ahí no se lo tiene que pensar tanto. Agarra directamente ‘Mujeres en lucha’ y ‘Como una rana en invierno. Tres mujeres en Auschwitz’. Los motivos de la elección también están claros “me gusta mucho la literatura escrita por mujeres, también por trayectoria de estudios que he tenido: estos dos a mí me gustaron mucho y se venden súper bien”.

El boom de las librerías

Ya Peio H. Riaño hablaba en un artículo de eldiario.es del extraordinario boom (en lo relativo a aperturas) que protagonizan librerías de toda España. En Madrid: Lata Peinada, Mary Read, La Mistral, Crazy Mary o la que nos ocupa: Altamarea. ¿Similitudes? Algunas, ¿diferencias? Otras tantas, quizás la principal es el radio de acción. Altamarea se acerca a la M30 para hacer barrio desde un distrito al borde de o ya gentrificado.

“Muchos vecinos nos lo dicen: ‘a ver si hacemos más vida en el barrio, porque se echaba en falta un establecimiento como este’. Al final se abren bares y bares (que tiene que ver), pero es importante fomentar la lectura”, dice del Amo, y añade que especialmente en este barrio que “hay tanta gente relacionada con la cultura”.

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