
Sabemos que las mejores croquetas de Madrid son las de tu madre o, en su defecto, las de tu abuela. Pero cuando los túperes muestran su fondo de plástico, cuando la distancia es insalvable o cuando el mono asoma, conseguir encontrar unas croquetas que se acerquen al nivel de las anteriores no es una tarea sencilla.
Aunque es una tarea complicada, no es imposible. Desde las más caseras hasta a las más gourmets, aquí encontrarás algunas de las mejores croquetas de Madrid que cuentan, quizá, con uno de los ingredientes más valorados y difíciles de conseguir: que en un bocado te hagan sentir como las que comes en casa.
1. Santerra
Las croquetas de jamón de Santerra no solo son las mejores de Madrid, sino del mundo según los responsables del IV Campeonato internacional Joselito de Madrid Fusión en 2018. Y en 2022 revalidó su título. Se valoran aspectos como la bechamel, el punto del jamón, el sabor o el aroma. En el vídeo se puede ver el proceso de elaboración de esta joya gastronómica.
📍Ubicación: calle del General Pardiñas, 56 (Lista)
2. El Jefe

En El Jefe entienden muy bien cuál es el secreto de una buena croqueta: cremosa por dentro y crujiente por fuera. Para conseguirlo, controlan cada detalle de su bechamel (especialmente la temperatura) y para la capa exterior utilizan un panko (pan rallado japonés) especial. Además de las tradicionales de jamón, elaboran otra especialidad, sus croquetas tigre, a base de un sofrito de pimiento rojo, zanahoria y puerro, salsa de tomate casera, salsa de pimiento choricero, guindilla, sal, pimienta y picada de mejillones.
📍Ubicación: calle Alonso Cano, 103 (Ríos Rosas)
3. Melo’s
Este emblema de Lavapiés cerró y reabrió en 2021 para continuar con una tradición de 40 años de historia y buen comer en el barrio. El nuevo Melo’s ha mantenido la esencia del que siempre ha sido, y por eso además de sus «zapatillas» sus irresistibles croquetas continúan siendo uno de los platos estrella. Ahora sus famosas croquetas se pueden probar también en su nuevo local de Moncloa.
📍Ubicación: calle de Ave María, 44 (Lavapiés) y calle Andrés Mellado, 16 (Moncloa)
4. La Ardosa

La Bodega de la Ardosa es un clásico renovado que lleva formando parte del paisaje gastronómico madrileño desde nada menos que 1892. Así se definen ellos mismos y, precisamente, el sabor de sus croquetas de cabrales o carabineros son el mayor y mejor ejemplo de este ya célebre eslogan. Tienen croquetas para todos los gustos y de todos los gustos: desde las de jamón, cecina o chorizo hasta las de bacalao o rabo de toro.
📍Ubicación: calle de Colón, 13 (Malasaña)
5. Casa Julio
Esta mítica tasca madrileña tiene el sabor de las tabernas de toda la vida y unas croquetas caseras que se hacen como las haría tu abuela. Se sirven por raciones o medias raciones, tanto para tomar allí como para llevar, y hay un amplio abanico de sabores para escoger, como las de picadillo, las de espinacas, pasas y gorgonzola o las de morcilla con membrillo.
📍Ubicación: calle de la Madera, 37b (Malasaña)
6. Pez Tortilla

Los parroquianos de sus cuatro locales lo saben. Tan clásico es pedir un pincho de tortilla como unas croquetas que lo acompañen. De boletus y trufa, de Idiazábal con tomate, de carrillera al Jerez, de chipirones en su tinta, de cecina y queso azul o de puchero de la abuela: sean del sabor que sean las croquetas de Pez Tortilla son un escándalo. Además, tienen opción vegetariana.
📍Ubicación: calle Espoz y Mina, 13 (Las Letras); calle del Pez, 7 y 36 (Malasaña); calle Cava Baja, 42 (La Latina)
7. El 2 de Sagasta

El 2 de Sagasta es una de esas tabernas de fachada roja que no solo sobrevive en Madrid, sino que siguen teniendo buen producto. Sus contundentes croquetas de rabo de toro y su vermut son tan buenos y castizos como adelanta su decoración.
📍Ubicación: calle de Sagasta, 2 (Centro)
6. Barra Alta

El proyecto del chef Daniel Roca desembarcó en octubre de 2021 en el barrio Salamanca, inspirado en Barra Alta, su buque insignia en Barcelona. En su cocina mediterránea con pinceladas internacionales no faltan guiños a la cocina de su abuela, y sin duda las croquetas están entre las mejores de Madrid. Puedes probarlas de boletus con velo de panceta o de carne rustida con foie rougié.
📍Ubicación: calle Lagasca, 19 (barrio de Salamanca)
7. Arallo Taberna

Arallo es una neotaberna gallega con espíritu viajero: de ahí su toque de fusión con otras gastronomías como la mexicana, la japonesa, la peruana o la india. A sus platos estrella, que se mantienen fijos en carta, se suman otros de mercado que varían en función de temporada. En el caso de sus originales croquetas de marisco se corona con una gambón a la parrilla para rematar.
📍Ubicación: calle de la Reina, 31 (Chueca)
8. La Primera

Este restaurante del Grupo Cañadío (al que pertenecen locales como La Bien Aparecida o La Maruca), abrió en el emblemático edificio Grassy en 2016. Sigue una estela tradicional parecida a la de sus predecesores, pero con un aire más sofisticado. Sus croquetas de lacón y huevo cocido son un bocado a tener en cuenta, junto a otros platos que se han convertido en seña de identidad como la tortilla de patata o los buñuelos de bacalao.
📍Ubicación: Gran Vía, 1 (centro)
9. Zalamero Taberna

Zalamero Taberna es el proyecto de dos sumilleres, Ana Losada y David Moreno, en el que sirven vinos por copas y comida de mercado. Su croqueta de jamón ibérico se encuentra entre las 7 finalistas de la novena edición del Concurso a la Mejor Croqueta de Jamón de España que celebra Madrid Fusión y Sánchez Romero Carvajal. También bordan otros clásicos de la cocina española, como los callos y los mejillones en cazuela.
📍Ubicación: Calle de Narváez, 67 (Ibiza)
10. Berria Wine Bar

Berria es un bar de vinos que también está en la lista de las candidatas a mejores croquetas de España. Tiene una bechamel muy ligera, así que está casi líquida por dentro. Su toque especial consiste en echar el jamón al final para suavizarlo y que no de ese ligero sabor rancio que es muy habitual.
📍Ubicación: Plaza de la Independencia, 6 (Retiro)